México y Canadá dieron un paso
clave para el futuro económico de América del Norte al expresar oficialmente su
intención de extender el T-MEC
por 16 años adicionales. La decisión llega en un momento
estratégico para la región, ya que ambos gobiernos consideran que el acuerdo
comercial ha fortalecido la integración productiva y la competitividad frente a
otros mercados globales. Mientras el tratado aún mantiene varios años de
vigencia, las autoridades de ambos países buscan brindar certidumbre a las
inversiones y a las cadenas de suministro que dependen de la estabilidad del
comercio regional.
El secretario de Economía de
México, Marcelo Ebrard, confirmó que el gobierno mexicano ya comunicó
formalmente su postura a Estados Unidos y Canadá. Según explicó, la
administración federal respalda la continuidad del acuerdo y considera
conveniente ampliar su vigencia por otro periodo de 16 años. Horas antes, el
ministro canadiense de Asuntos Intergubernamentales, Dominic LeBlanc, había
enviado una carta oficial a sus contrapartes para solicitar la renovación del
tratado antes del próximo 1 de julio, fecha establecida para que los tres
socios definan si extienden el acuerdo o inician un proceso formal de revisión.
En este contexto, la propuesta
de ampliar el T-MEC por 16
años también busca evitar incertidumbre en sectores
estratégicos como el automotriz, el manufacturero y el energético. Canadá ha
señalado además la necesidad de abordar temas pendientes relacionados con los
aranceles impuestos por la administración de Donald Trump a productos como
automóviles, acero, aluminio y madera. Aunque las negociaciones comerciales
entre Ottawa y Washington atraviesan momentos complejos, el gobierno canadiense
sostiene que el acuerdo sigue siendo fundamental para el crecimiento económico de
los tres países.
La revisión del tratado está
contemplada en el Artículo 34.7 del T-MEC, que fija el 1 de julio de 2026 como
fecha para la primera evaluación conjunta del acuerdo. Como parte de los
preparativos, la Secretaría de Economía realizó consultas públicas entre
septiembre y noviembre de 2025, además de organizar decenas de foros estatales
y sectoriales para recopilar opiniones de empresas, especialistas y actores
productivos. Este proceso permitió identificar áreas de oportunidad y
fortalecer la posición negociadora de México.
La postura coincidente entre
México y Canadá envía una señal de estabilidad a los mercados y a las empresas
que operan en la región. Aunque la decisión final dependerá también de Estados
Unidos, la intención de extender el acuerdo refleja la importancia que ha
adquirido el T-MEC como motor de inversión, empleo y competitividad en América
del Norte durante los últimos años.
