El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con impedir que la fabricante canadiense de aviones Bombardier venda sus aeronaves en territorio estadounidense si la compañía no comienza a producir sus jets dentro del país, en una nueva escalada de las tensiones comerciales entre Washington y Ottawa.
A través de una publicación en su plataforma Truth Social, Trump afirmó que ya no deberían permitirse ventas de Bombardier en Estados Unidos y cuestionó la calidad de sus productos. El mandatario sostuvo que, si la empresa quiere continuar teniendo acceso al mercado estadounidense, deberá fabricar sus aeronaves en territorio estadounidense.
La amenaza ocurre mientras Estados Unidos y Canadá mantienen una creciente disputa comercial, marcada por la imposición de aranceles y medidas de represalia. Las negociaciones entre ambos gobiernos se rompieron el pasado 21 de agosto, lo que provocó una nueva escalada en las tensiones económicas entre los dos países.
BOMBADIER YA TIENE UNA FUERTE PRESENCIA EN EU
La exigencia de Trump representa un desafío particular debido a que Bombardier ya mantiene una amplia operación en Estados Unidos.
La compañía canadiense cuenta con alrededor de 3 mil 500 trabajadores estadounidenses y una red de aproximadamente 2 mil 800 proveedores distribuidos en 47 estados. Además, mantiene fábricas y centros de servicio en diferentes puntos del país.
Bombardier también produce en Texas las alas de su avión Global 8000 y mantiene operaciones relacionadas con aeronaves de defensa en Kansas. La empresa señaló que destina más de 2 mil 500 millones de dólares al año a proveedores estadounidenses.
La compañía respondió a las declaraciones de Trump destacando precisamente la importancia de su presencia económica en Estados Unidos y aseguró que continuará invirtiendo en sus trabajadores, clientes y comunidades del país.
LA INDUSTRIA AEROESPACIAL ESTÁ INTEGRADA
La posible restricción también genera dudas sobre la manera en que podría aplicarse, debido a la estrecha integración de las cadenas de suministro de la industria aeroespacial entre Estados Unidos y Canadá.
Los aviones de Bombardier cuentan con autorización de la Administración Federal de Aviación estadounidense y cumplen con las disposiciones comerciales vigentes. Además, varios de sus jets utilizan motores fabricados por compañías estadounidenses, entre ellas Honeywell Aerospace y GE Aerospace.
Analistas del sector consideran complicado bloquear las ventas de la empresa de manera inmediata debido a esta integración industrial. La compañía también tiene una parte importante de su flota operando en Estados Unidos.
TRUMP YA HABÍA AMENAZADO A LA EMPRESA
No es la primera ocasión en que Trump dirige sus críticas contra Bombardier. En enero, el presidente estadounidense amenazó con retirar la certificación de algunos de sus aviones y con imponer aranceles de hasta 50% a aeronaves fabricadas en Canadá.
En aquella ocasión, Trump vinculó sus amenazas con la decisión de Canadá de no certificar determinados modelos de la estadounidense Gulfstream. Las medidas anunciadas finalmente no se aplicaron en los términos planteados.
La nueva advertencia vuelve a colocar a Bombardier en el centro de la disputa comercial entre ambos países y podría generar presión para que la compañía aumente su producción en Estados Unidos.
Por ahora, la Casa Blanca no ha explicado qué mecanismo utilizaría para impedir las ventas de los aviones Bombardier en territorio estadounidense. La amenaza, sin embargo, suma un nuevo frente a la creciente confrontación comercial entre Washington y Ottawa.
