Aguascalientes reunió a presidentes de los tribunales
superiores de Justicia de todo el país durante la Segunda Asamblea Plenaria Ordinaria
de la CONATRIB, un encuentro donde se destaco el avance del estado en materia
judicial y seguridad.
La gobernadora Tere Jiménez afirmó que la justicia en
Aguascalientes debe mantenerse cercana, moderna y eficiente, al considerar que
cada resolución impacta directamente en la vida de las personas y en la
confianza de las instituciones.
El evento colocó nuevamente a la entidad en el escenario
nacional como uno de los estados con mejores indicadores de Estado de Derecho,
un aspecto que también influye en la inversión, el desarrollo económico y la percepción
de seguridad entre la ciudadanía.
Durante la reunión realizada en el Palacio de Gobierno, la
magistrada llamo a jueces y magistrados a trabajar con sensibilidad,
transparencia y responsabilidad social. Señalo que la labor del Poder Judicial
no solo consiste en aplicar la ley, si no también garantizar que las victimas
reciban atención digna y que los derechos de las personas tengan protección real.
En este contexto, Rafael Guerra Álvarez, presidente de la
CONATRIB, reconoció el desempeño de Aguascalientes y aseguró que la entidad se
convirtió en un modelo nacional por el uso de tecnología, la capacitación
constante y la reducción del rezago judicial. Además, destacó que estos
resultados fortalecen la estabilidad social y generan mayor confianza tanto en
la población como en el sector empresarial.
Por otro lado, la magistrada presidenta del Supremo Tribunal
de Justicia del Estado, María José Ocampo Vázquez, recordó que la más reciente
evaluación del World Justice Project colocó a la entidad en el tercer lugar
nacional en el Índice de Estado de Derecho.
La justicia en Aguascalientes, explicó, no solo
representa mejores procesos legales, sino también condiciones más favorables
para atraer inversión y elevar la calidad de vida. La realización de esta
asamblea también deja un mensaje político e institucional: los estados buscan
fortalecer la coordinación nacional frente a desafíos como la saturación
judicial, la modernización tecnológica y la exigencia ciudadana de procesos más
transparentes.
En medio de un contexto donde la confianza en las
instituciones suele ponerse a prueba, encuentros como este intentan reforzar la
imagen de un sistema judicial más sólido y accesible.
