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MÉXICO MANTIENE BUEN NIVEL HÍDRICO, PERO EL NORTE ENFRENTA RIESGOS

México mantiene niveles estables de agua, pero la presión hídrica en el norte podría agravarse por calor y fenómeno de El Niño.

JESÚS
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MÉXICO MANTIENE BUEN NIVEL HÍDRICO, PERO EL NORTE ENFRENTA RIESGOS

México atraviesa un panorama mayormente favorable en disponibilidad de agua, aunque la presión hídrica en el norte continúa como un desafío relevante ante el inicio de la temporada de calor. Datos recientes del Servicio Meteorológico Nacional indican que la mayor parte del territorio conserva condiciones estables en sus mantos acuíferos, lo que brinda cierto margen de estabilidad frente a los meses más cálidos del año.

El monitoreo más reciente señala que 87.7 por ciento del país presenta niveles adecuados de almacenamiento de agua subterránea, mientras que únicamente 4.3 por ciento enfrenta condiciones de sequía que van de moderada a excepcional. Además, cerca de ocho por ciento del territorio muestra características anormalmente secas, lo que podría evolucionar hacia escenarios más críticos si las condiciones climáticas cambian en las próximas semanas.

Especialistas advierten que el comportamiento del fenómeno El Niño–Oscilación del Sur jugará un papel determinante en la evolución del clima durante los próximos meses. Actualmente, el sistema se mantiene en una fase neutral, aunque existe una alta probabilidad de transición hacia condiciones de El Niño entre mayo y julio, lo que podría alterar los patrones de lluvia en distintas regiones del país.

De acuerdo con el coordinador del organismo meteorológico, Fabián Vázquez Romaña, se prevé que a partir de julio las precipitaciones se ubiquen cerca o incluso por debajo del promedio histórico en diversas zonas. Este escenario podría intensificar la presión hídrica en el norte, donde las altas temperaturas y la baja disponibilidad de agua ya generan condiciones de vulnerabilidad para sectores productivos y poblaciones locales.

En términos regionales, estados como Coahuila, Tamaulipas y Nuevo León concentran algunos de los niveles más elevados de sequía en el país, con porcentajes significativos de su territorio afectados. Estas entidades enfrentan categorías que van de moderadas a extremas, lo que confirma que la presión hídrica en el norte sigue siendo uno de los principales focos de atención para las autoridades.

A este contexto se suma el pronóstico de temperaturas por encima del promedio durante gran parte del verano, con una alta probabilidad de olas de calor, especialmente en el noreste del país. Estas condiciones no solo incrementan la evaporación del agua disponible, sino que también elevan la demanda en sectores como el agrícola, urbano e industrial.

Aunque el panorama general ofrece señales positivas en términos de disponibilidad hídrica, la combinación de calor extremo y posibles cambios en los patrones de lluvia podría modificar rápidamente las condiciones actuales. Por ello, expertos insisten en la importancia de mantener estrategias de gestión sostenible del agua para mitigar los efectos de la presión hídrica en el norte.