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ECLIPSE Y PERSEIDAS MARCAN UNA NOCHE ASTRONÓMICA EN EUROPA

La lluvia de meteoros Perseidas iluminó Europa después de un eclipse solar que reunió a miles de espectadores en Reino Unido

Allison4 min de lectura
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ECLIPSE Y PERSEIDAS MARCAN UNA NOCHE ASTRONÓMICA EN EUROPA
Los aficionados a la astronomía en Europa vivieron una jornada excepcional después de observar un eclipse solar que cubrió más de 90 por ciento del Sol en territorio británico, antes de disfrutar durante la madrugada siguiente otro espectáculo celeste. La lluvia de meteoros Perseidas alcanzó su punto máximo después del eclipse y permitió observar numerosos destellos en el cielo nocturno, especialmente desde zonas rurales con poca contaminación luminosa.

El eclipse reunió a miles de personas en diferentes lugares del Reino Unido, entre ellos el Real Observatorio de Greenwich, Stonehenge, Calton Hill y los alrededores de la Universidad Queen’s, donde familias, fotógrafos y aficionados esperaron durante horas para contemplar el fenómeno. La cobertura superó 90 por ciento del disco solar y representó el mayor porcentaje registrado sobre el cielo británico desde el eclipse total de 1999.

Los espectadores utilizaron lentes especiales y algunos métodos caseros para seguir el avance de la Luna frente al Sol sin observarlo directamente, mientras fotógrafos profesionales y aficionados prepararon sus equipos para registrar cada etapa del fenómeno. En Goring, West Sussex, videos publicados en redes sociales mostraron largas filas de personas que esperaban conseguir lentes adecuados, ante la elevada demanda que generó el eclipse.

La expectación también provocó un incremento de 650 por ciento en las búsquedas relacionadas con dolor de ojos en Google Reino Unido después del fenómeno, una señal que despertó preocupación entre especialistas. Los expertos habían recomendado utilizar únicamente lentes para eclipses que cumplieran con la certificación ISO 12312-2, debido a que los lentes convencionales para el Sol no proporcionan la protección necesaria para observar directamente el fenómeno.

English Heritage informó que el eclipse alcanzó su máximo sobre Stonehenge alrededor de las 19 horas del miércoles, mientras cientos de personas contemplaron el espectáculo desde diferentes puntos del país. En Greenwich Park, los asistentes reaccionaron con expresiones de sorpresa y entusiasmo cuando la Luna alcanzó la mayor cobertura sobre el Sol, creando una escena que combinó la observación científica con una experiencia colectiva.

La playa de Crosby, en Merseyside, también recibió a miles de personas que esperaron el momento de mayor cobertura, mientras un disc jockey instalado sobre un autobús en The Bus Yard acompañó el acontecimiento con música. En la bahía de Cardiff, cientos de espectadores acudieron al dique y enfrentaron tráfico intenso en los alrededores de Penarth, donde numerosas personas intentaron llegar a tiempo para contemplar el eclipse.

El fenómeno incluso coincidió con una boda en Alpheton, Suffolk, donde Jerry y Jamie Bone organizaron su ceremonia para que coincidiera con el eclipse después de planificarla durante más de un año. La pareja entregó lentes y filtros especiales a sus invitados, con la intención de que todos pudieran observar el acontecimiento astronómico sin poner en riesgo su salud visual.

Horas después, la atención de los aficionados se trasladó hacia el cielo nocturno con la llegada del máximo de las Perseidas, una de las lluvias de meteoros más conocidas y esperadas del año. El fenómeno ocurre cuando la Tierra atraviesa una corriente de partículas y polvo que dejó el cometa Swift-Tuttle, cuyos fragmentos ingresan a la atmósfera a velocidades cercanas a 60 kilómetros por segundo.

Cuando esas partículas entran en contacto con la atmósfera terrestre, se calientan y producen breves destellos luminosos que desde el suelo parecen estrellas fugaces. Las mejores condiciones para observar la lluvia de meteoros Perseidas aparecieron en áreas alejadas de las ciudades, donde la ausencia de iluminación artificial permite distinguir con mayor facilidad los trazos luminosos que cruzan el cielo durante la madrugada.

El entusiasmo por el eclipse también provocó una elevada demanda de instrumentos para observarlo con seguridad. El Real Observatorio de Greenwich vendió cerca de 15 mil pares de lentes especiales durante el mes anterior y agotó sus existencias, mientras otras tiendas y parques nacionales también registraron una fuerte demanda entre quienes buscaban presenciar el fenómeno astronómico.

La fiebre por encontrar métodos alternativos incluso aumentó las ventas de coladores en Reino Unido, después de que la NASA mencionara este utensilio como una herramienta para proyectar sobre el suelo las sombras producidas durante un eclipse. Sin embargo, los especialistas insistieron en que ningún método casero sustituye los lentes certificados cuando una persona pretende mirar directamente hacia el Sol durante el fenómeno.

Los riesgos para la vista tienen antecedentes importantes en Reino Unido, pues después del eclipse solar total de 1999 el Real Colegio de Oftalmólogos registró cerca de 70 casos relacionados con problemas visuales. Alrededor de 40 por ciento de esas personas había observado el eclipse durante menos de un minuto, un antecedente que reforzó las recomendaciones de seguridad emitidas para el fenómeno de 2026.

Así, Europa vivió una jornada astronómica marcada primero por la impresionante cobertura solar y posteriormente por los destellos de las Perseidas. Ambos acontecimientos despertaron un enorme interés entre el público y demostraron la capacidad de los fenómenos celestes para reunir a miles de personas, aunque los especialistas recordaron que la emoción nunca debe sustituir las medidas necesarias para proteger la vista durante la observación del cielo.