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BROTE DE CYCLOSPORA EXPONE CAÍDA DE INSPECCIONES DE LA FDA

Brote de Cyclospora en Estados Unidos vinculado con lechuga contaminada expone la caída de inspecciones internacionales de la FDA

Yamilet López3 min de lectura
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BROTE DE CYCLOSPORA EXPONE CAÍDA DE INSPECCIONES DE LA FDA

Un brote de ciclosporiasis relacionado con lechuga iceberg contaminada en Estados Unidos puso bajo la lupa la reducción de las inspecciones que realiza la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) a instalaciones alimentarias en otros países.

De acuerdo con registros de la agencia revisados por The Associated Press, las inspecciones internacionales de establecimientos de alimentos disminuyeron cerca de 35% desde 2019. La reducción se profundizó después de la pandemia de COVID-19, debido a jubilaciones, pérdida de personal y cambios internos en la dependencia.

El brote de 2026 está relacionado con lechuga iceberg procesada proveniente de México y distribuida en Estados Unidos. La investigación federal ha vinculado los casos con productos de Taylor Farms de México, que fueron retirados del mercado en julio. La FDA informó posteriormente que mantiene abierta la investigación junto con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y autoridades estatales y locales.

INSPECCIÓN A MÉXICO LLEGÓ UN MES DESPUÉS

Uno de los principales cuestionamientos surgió por el tiempo que tomó realizar una inspección en las instalaciones relacionadas con el producto investigado.

Inspectores de la FDA llegaron a una planta de Taylor Farms en Guanajuato a mediados de agosto, aproximadamente un mes después de que se anunciara el retiro de la lechuga. La visita fue la primera inspección de la agencia en ese sitio desde 2019.

Expertos en seguridad alimentaria señalaron que una respuesta más rápida habría sido necesaria debido a la magnitud del brote y a las características de la ciclosporiasis, una enfermedad parasitaria que puede provocar diarrea intensa, dolor abdominal y fatiga.

Además, la identificación de la fuente resulta complicada porque los síntomas pueden aparecer varios días después del consumo del alimento contaminado.

LA FDA NO HA CUMPLIDO SUS METAS

La reducción de inspecciones no comenzó con el actual brote. La FDA lleva más de una década sin alcanzar los objetivos establecidos por el Congreso para supervisar instalaciones alimentarias internacionales.

La legislación estadounidense contempla una meta superior a 19 mil inspecciones internacionales de establecimientos de alimentos al año. Sin embargo, la cifra más alta registrada por la FDA fue de aproximadamente mil 700 inspecciones en 2019, muy por debajo del objetivo establecido.

La falta de personal también representa un desafío. De acuerdo con especialistas citados por AP, la plantilla encargada de las inspecciones alimentarias ronda los 420 trabajadores y entre 10% y 15% de los puestos permanecen habitualmente vacantes.

UN BROTE QUE SUPERÓ LOS 11 MIL CASOS

El brote de ciclosporiasis se convirtió en uno de los mayores registrados recientemente en Estados Unidos. Reportes de Reuters señalan que más de 11 mil personas en 20 estados enfermaron y que se registraron dos muertes en Michigan.

Las autoridades estadounidenses relacionaron inicialmente los contagios con lechuga iceberg triturada servida en restaurantes Taco Bell. Posteriormente, la investigación apuntó hacia productos procedentes de las operaciones mexicanas de Taylor Farms.

La respuesta también representó una fuerte presión para los departamentos de salud estatales. En Michigan, trabajadores sanitarios tuvieron que abandonar temporalmente algunas de sus tareas habituales para realizar entrevistas epidemiológicas y rastrear los alimentos consumidos por los pacientes.

UN SISTEMA BAJO PRESIÓN

El caso reavivó el debate sobre la capacidad de Estados Unidos para supervisar una cadena alimentaria cada vez más internacional.

La FDA sostiene que las inspecciones presenciales son solamente una de las herramientas disponibles y que también utiliza muestreos en frontera, revisiones a importadores y otros mecanismos de vigilancia. Sin embargo, especialistas advierten que la reducción de personal y de visitas internacionales puede dificultar la detección temprana de riesgos.

El brote de Cyclospora deja así una doble preocupación: la seguridad de los alimentos importados y la capacidad de las autoridades estadounidenses para reaccionar con rapidez cuando aparece una amenaza sanitaria.

Mientras continúa la investigación, la FDA mantiene el seguimiento de la cadena de producción de la lechuga y de los casos registrados en distintos estados.