La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que diversos grupos de ultraderecha en Estados Unidos y México impulsan una estrategia coordinada para deteriorar la relación bilateral entre ambas naciones, mediante la difusión de información falsa y la construcción de narrativas que buscan desacreditar a su administración en un contexto marcado por intereses políticos y electorales en ambos países.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria sostuvo que esta campaña contra el gobierno mexicano no surge directamente de la administración del presidente estadounidense Donald Trump, sino de sectores conservadores que mantienen una agenda política propia. Sheinbaum aseguró que cuenta con información suficiente para respaldar esta postura y consideró que dichos grupos pretenden generar tensiones entre los gobiernos de México y Estados Unidos.
Las declaraciones ocurrieron después de que el periódico La Opinión de Los Ángeles publicara información relacionada con una supuesta cancelación de visas a los gobernadores de Sonora y Tamaulipas. Según explicó la presidenta, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos negó haber otorgado permisos especiales a los mandatarios estatales para ingresar al país vecino, situación que desmintió versiones difundidas previamente en distintos espacios informativos.
Sheinbaum señaló que varios medios estadounidenses han mantenido una línea crítica hacia el gobierno mexicano desde la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador. A su juicio, algunas publicaciones intentan posicionar la idea de que autoridades estadounidenses persiguen a funcionarios mexicanos, con el propósito de fortalecer una narrativa política que favorece determinados intereses electorales y genera incertidumbre en la opinión pública.
La titular del Ejecutivo federal consideró que esta campaña contra el gobierno mexicano también busca influir en los procesos electorales que se desarrollarán tanto en Estados Unidos como en México durante los próximos años. Sin embargo, expresó que este tipo de estrategias no logra impacto significativo entre la ciudadanía mexicana debido a que la población identifica con claridad los intereses políticos que existen detrás de esos mensajes.
En otro momento de su intervención, la presidenta cuestionó la participación de integrantes de partidos de oposición en una cena organizada por la American Society. Sheinbaum pidió revisar quién promovió el encuentro, cuáles fueron los objetivos del evento y quién financió la reunión. Además, relacionó la presencia de actores políticos opositores con intentos de influir en la percepción internacional sobre la situación política del país.
La mandataria también respondió a las críticas del empresario Ricardo Salinas Pliego respecto al proyecto Olinia. En ese contexto, señaló que empresas vinculadas a Grupo Salinas emplearon mecanismos para reducir el pago de impuestos mediante la importación de componentes por separado. Sheinbaum afirmó que su gobierno cerró esas prácticas y sostuvo que las autoridades fortalecieron los mecanismos de supervisión para garantizar una mayor recaudación fiscal.
