Los precios del petróleo registraron una caída cercana al 1% durante la jornada del jueves, aunque permanecieron cerca de sus niveles más altos del último mes debido a la incertidumbre internacional. La tensión petrolera entre Estados Unidos e Irán mantiene la atención de los mercados, luego de nuevas advertencias relacionadas con posibles afectaciones en rutas estratégicas para el transporte de crudo en Medio Oriente.
Los futuros del petróleo Brent bajaron 72 centavos, equivalente a una disminución de 0.85%, para ubicarse en 84.23 dólares por barril. Mientras tanto, el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos retrocedió 65 centavos, con una baja de 0.82%, hasta alcanzar los 78.95 dólares por barril durante las operaciones del mercado energético.
Aunque los precios cerraron con pérdidas, ambos contratos continuaron cerca de sus máximos mensuales debido al temor de nuevas interrupciones en el suministro internacional. El Brent había alcanzado el miércoles su nivel más elevado desde el 12 de junio, mientras que el WTI llegó a su punto más alto desde el 15 de junio, reflejando la preocupación de los inversionistas.
La incertidumbre aumentó después de que Irán solicitó al movimiento hutí de Yemen mantenerse preparado para cerrar la ruta petrolera del mar Rojo en caso de un ataque estadounidense contra instalaciones energéticas iraníes. De acuerdo con fuentes citadas por Reuters, esta posibilidad generó preocupación entre operadores y analistas por el impacto que tendría en el comercio mundial de hidrocarburos.
Especialistas del sector energético señalaron que una interrupción simultánea en los estrechos de Ormuz y Mandeb podría aumentar los riesgos para la cadena de suministro global. Ambas rutas representan puntos estratégicos para el traslado de petróleo, por lo que cualquier bloqueo podría elevar los costos de transporte, seguros y disponibilidad de embarcaciones destinadas al comercio internacional.
Datos de Kpler indican que durante junio transitaron por el estrecho de Mandeb alrededor de 7.4 millones de barriles diarios, cifra equivalente a cerca del 7% de la producción mundial de petróleo. Este volumen representa un incremento frente a los 4.2 millones de barriles diarios registrados durante el año anterior, lo que muestra la relevancia de esta vía marítima.
La situación en Medio Oriente mantiene presión sobre los mercados después de la ruptura de una frágil tregua alcanzada en junio, la cual había permitido cierta estabilidad en los flujos energéticos. Antes del conflicto, por el estrecho de Ormuz circulaba aproximadamente una quinta parte del comercio mundial diario de petróleo y gas natural licuado.
Durante este jueves, Irán y Estados Unidos intensificaron sus intercambios de ataques, aunque la liberación de un ciudadano estadounidense por parte de Teherán abrió la posibilidad de nuevos canales diplomáticos. Los inversionistas mantienen vigilancia sobre cualquier señal relacionada con negociaciones o escalamiento militar, mientras la tensión petrolera entre Estados Unidos e Irán continúa como un factor determinante para los precios internacionales del crudo.
