Irán lanzó una nueva ofensiva contra posiciones vinculadas con Estados Unidos en el golfo Pérsico durante la madrugada del jueves, después de los recientes bombardeos estadounidenses contra territorio iraní. Los ataques provocaron alertas en Baréin, Kuwait y Qatar, donde las autoridades activaron sistemas de seguridad ante la llegada de misiles y drones procedentes de la República Islámica.
La Guardia Revolucionaria iraní confirmó una operación contra bases utilizadas por Estados Unidos en Kuwait y Baréin, como respuesta a la campaña militar ordenada por Washington durante las últimas noches. Las autoridades iraníes afirmaron que sus fuerzas también alcanzaron instalaciones relacionadas con defensa aérea, combustible militar y comunicaciones en la región.
El Ministerio de Sanidad de Irán informó que los bombardeos estadounidenses dejaron 14 personas fallecidas y 78 heridas, mientras más de 40 afectados permanecen hospitalizados. El Gobierno iraní no detalló cuántas víctimas correspondían a población civil, aunque aseguró que los daños aumentaron la presión sobre las autoridades para responder con nuevas acciones militares.
La tensión creció después de que funcionarios iraníes señalaran que un ataque estadounidense impactó en los alrededores de la planta nuclear de Bushehr. Las autoridades locales todavía evalúan las consecuencias del bombardeo, mientras distintos sectores internacionales expresan preocupación por la posibilidad de una mayor escalada militar en una zona estratégica para la economía mundial.
Los sistemas de defensa de Baréin informaron que interceptaron varios ataques aéreos iraníes, mientras Qatar pidió a sus ciudadanos mantenerse dentro de sus viviendas durante las alertas. Los gobiernos del golfo Pérsico reforzaron sus medidas de seguridad ante los ataques de Irán contra intereses de Estados Unidos, que aumentan el riesgo de nuevos enfrentamientos.
Aunque la ofensiva iraní tuvo una duración limitada, representantes regionales buscaron reducir la confrontación mediante contactos diplomáticos. El ministro de Exteriores de Qatar habló con su homólogo iraní para analizar la crisis y pidió retomar el diálogo entre Washington y Teherán para evitar una ruptura definitiva del alto el fuego establecido semanas atrás.
La situación también generó reacciones desde Israel, donde el ministro de Defensa aseguró que sus fuerzas mantienen preparación para una posible reanudación de los combates. Además, autoridades iraníes criticaron a países europeos por permitir, según Teherán, el uso de infraestructura militar para operaciones estadounidenses contra su territorio.
El conflicto continúa con una fuerte presencia militar en Medio Oriente y con advertencias de nuevos ataques por parte de los gobiernos involucrados. Mientras las potencias internacionales intentan contener la crisis, la región enfrenta una etapa de incertidumbre marcada por amenazas, movimientos estratégicos y negociaciones diplomáticas.
