Una relación iniciada a través de Tinder entre un comandante de la Armada española y una mujer de origen ruso provocó una investigación de seguridad dentro de la OTAN. El caso ocurrió mientras el militar estaba destinado en la base de Northwood, Reino Unido, donde opera el Mando Marítimo Aliado de la organización.
El comandante comenzó su relación con Janina White a finales de 2024. La mujer cuenta con doble nacionalidad británica y polaca, aunque nació en la antigua Unión Soviética. La situación llamó la atención de las autoridades después de que ella ingresara a las instalaciones militares como acompañante del oficial durante una fiesta navideña.
De acuerdo con información difundida por medios británicos, las autoridades comenzaron a analizar la relación ante sospechas relacionadas con la seguridad. La preocupación aumentó debido a que el comandante tenía acceso a información sensible vinculada con operaciones navales de la OTAN.
EL MILITAR PERDIÓ SU ACCESO A INFORMACIÓN CLASIFICADA
Northwood alberga el cuartel general del Mando Marítimo Aliado. Desde esta instalación se supervisan operaciones relacionadas con buques y submarinos rusos que operan en aguas británicas.
Durante la investigación, las autoridades retiraron al comandante su autorización de seguridad y le prohibieron ingresar a la base. Posteriormente, en julio de 2025, el militar fue apartado de su puesto en Northwood y regresó a España.
El caso también involucró a White, quien fue señalada como posible agente vinculada con Rusia. Sin embargo, hasta ahora no existe una confirmación pública de que la mujer sea una espía rusa.
White rechazó las acusaciones y aseguró que nunca ha trabajado para el gobierno ruso. También afirmó que la sospecha en su contra se relaciona con su origen y con las actividades que realizaba, entre ellas su afición al tiro deportivo.
La mujer explicó que durante su relación nunca hablaba con el comandante sobre asuntos relacionados con su trabajo. Según su versión, ambos mantenían una regla para evitar conversaciones sobre información militar.
LA INVESTIGACIÓN CONTINÚA
La relación también llevó a que las autoridades revisaran otros episodios. White llegó a acompañar al militar durante una visita a instalaciones de la OTAN en Portugal. Ella aseguró que permaneció en una zona común mientras el comandante realizaba actividades relacionadas con su trabajo.
En agosto de 2025, el comandante, White y una tercera persona intentaron ingresar nuevamente a Northwood para recuperar algunas pertenencias. Sin embargo, el acceso les fue negado debido a que la autorización del militar ya había sido suspendida.
La OTAN mantiene su postura de no comentar públicamente los detalles relacionados con el personal involucrado. La organización señaló que mantiene su compromiso con la protección de la información clasificada y con la seguridad de sus instalaciones.
Por su parte, el comandante sostiene que las acusaciones tuvieron un fuerte impacto en su vida profesional y familiar. El militar, quien llevaba décadas de servicio, afirmó que enfrentó un proceso de aislamiento después de que comenzó la investigación.
Actualmente, la relación entre el comandante y White terminó. La mujer continúa rechazando cualquier vínculo con los servicios de inteligencia rusos, mientras las autoridades mantienen las revisiones de seguridad relacionadas con el caso.
El episodio vuelve a poner atención sobre los riesgos de seguridad que pueden surgir a partir de relaciones personales cuando involucran a integrantes de organizaciones militares con acceso a información clasificada.
Hasta que las investigaciones concluyan, las acusaciones contra White permanecen como sospechas y no como una confirmación de que haya participado en actividades de espionaje.
