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TRUMP DECLARA “MUERTO” A IRÁN Y ELEVA LA TENSIÓN EN MEDIO ORIENTE

Trump califica a Irán como un Estado fallido y asegura que está muerto mientras crece la tensión militar en Medio Oriente

Yamilet López2 min de lectura
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TRUMP DECLARA “MUERTO” A IRÁN Y ELEVA LA TENSIÓN EN MEDIO ORIENTE

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar el tono contra Irán al calificarlo como un “Estado fallido” y asegurar que el país “está muerto”, mientras continúan las tensiones militares entre Washington y Teherán en Medio Oriente. Sus declaraciones se producen después de nuevos enfrentamientos y en medio de la disputa por el control y la seguridad del estrecho de Ormuz.

Trump ha sostenido durante las últimas semanas una postura cada vez más dura contra el gobierno iraní y ha insistido en que Estados Unidos mantiene una posición de fuerza frente a Teherán. El mandatario también ha señalado que Irán enfrenta graves problemas económicos y militares, además de cuestionar la capacidad de sus autoridades para mantener el control del país.

Las declaraciones ocurren después de que Estados Unidos atacara la isla iraní de Larak, una operación que Washington presentó como parte de sus acciones para impedir que Irán coloque minas en el estrecho de Ormuz. El ataque provocó una respuesta de Teherán, que aseguró haber lanzado acciones contra bases estadounidenses en Jordania.

AUMENTA LA TENSIÓN EN EL ESTRECHO DE ORMUZ

El estrecho de Ormuz permanece como uno de los principales focos de preocupación internacional debido a su importancia para el transporte marítimo y energético. La confrontación entre Estados Unidos e Irán ha provocado que decenas de embarcaciones comerciales modifiquen sus rutas, mientras Washington mantiene un bloqueo naval contra puertos y costas iraníes.

El Ejército estadounidense informó que hasta el 30 de agosto había desviado 83 buques comerciales, además de inutilizar tres embarcaciones y abordar otras dos como parte de las operaciones relacionadas con el bloqueo. La situación mantiene bajo presión al comercio marítimo internacional y aumenta el temor de que una nueva escalada afecte el suministro energético mundial.

Por su parte, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, afirmó que su gobierno no busca una guerra, aunque advirtió que responderá ante cualquier agresión contra su territorio. El mandatario señaló que la inestabilidad regional representa un desafío para todos los países involucrados y defendió la necesidad de evitar una ampliación del conflicto.

La confrontación también genera consecuencias económicas fuera de Medio Oriente. Los mercados internacionales permanecen atentos a cualquier movimiento militar que pueda afectar el tránsito de petróleo por Ormuz, una ruta estratégica para el comercio energético mundial.

Con sus declaraciones, Trump mantiene la presión sobre Teherán mientras Estados Unidos combina acciones militares, restricciones económicas y amenazas contra el gobierno iraní. La respuesta de Irán y la situación en el estrecho de Ormuz serán determinantes para establecer si la actual escalada permanece limitada o abre una nueva etapa de confrontación directa entre ambas potencias