Cultura

LA FERIA DE LA UVA: EL ORGULLO HIDROCÁLIDO QUE VUELVE A BRINDAR POR SUS RAÍCES

Feria de la Uva: conoce cómo esta tradición mantiene vivo el orgullo hidrocálido y fortalece la economía local de Aguascalientes

Gemma Montenegro2 min de lectura
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LA FERIA DE LA UVA: EL ORGULLO HIDROCÁLIDO QUE VUELVE A BRINDAR POR SUS RAÍCES

La feria de la uva es el evento central de la Ruta del Vino de Aguascalientes, la cual tiene una duración de tres días y cuenta con la participación de 50 casas vinícolas, conciertos, catas y muestras gastronómicas. Dicha actividad se lleva a cabo cada año en Expoplaza y celebra el renacimiento de la herencia vinícola de Aguascalientes. Sus mayores atractivos son los conciertos masivos gratuitos (como Río Roma y Benny Ibarra esta edición 2026), muestras gastronómicas concentradas y la tradicional pisa de la uva en la explanada.

Sin embargo, más que solo funcionar para otorgarles exposición a los viñedos hidrocálidos, para los locales es un símbolo de orgullo histórico, el rescate de su identidad agrícola y el motor económico de la temporada de otoño en el estado.

 

 

Historia.

La feria de la uva nació en 1954 como una celebración fundamental para consolidar la identidad vinícola del estado, debido a que, tras una fuerte crisis a finales del siglo XX, casi se extinguen los viñedos locales que hicieron a Aguascalientes el segundo productor de uva más importante de México. Fue ahí cuando Nazario Ortiz Garza, gobernador de Coahuila, como parte de su iniciativa de impulsar a marcas locales históricas como los brindis San Marcos, decidió reactivar la Ruta del Vino.

 


La Vendimia.

A diferencia de la Feria Nacional de San Marcos (que es masiva, nocturna y enfocada en la fiesta), la Feria de la Uva y la Ruta del Vino tienen un ambiente meramente familiar y cultural ya que todo hidrocálido de cepa tiene un abuelo o familiar que trabajó en los antiguos viñedos o en las grandes bodegas como San Marcos o Domeyca, lo que los hace mantener ese sentimiento de cercanía y nostalgia a dichos productos.

Para los locales, ir a las bodegas durante los fines de semana de agosto y septiembre es un ritual para convivir, realizar la tradicional pisa de la uva, comer al aire libre y disfrutar de talleres artísticos o conciertos íntimos, además de que promueve el <<Orgullo por el Consumo Local>>. En otras palabras, esta feria es el espacio idóneo para apoyar a los productores locales.

Por otro lado, para el sector de servicios, representa la extensión de la derrama económica fuera de los meses de la Feria de San Marcos, ya que la Ruta del Vino abarca varios municipios (como Cosío, Rincón de Romos, San Francisco de los Romo y Jesús María), lo que significa que el beneficio económico llega a las comunidades rurales y agrícolas fuera de la capital.