Tecnología

LA ONU ALERTA: LA IA PODRÍA MULTIPLICAR EL CONSUMO DE AGUA Y ENERGÍA GLOBAL

ONU advierte sobre la huella hídrica IA y su impacto en agua, energía y emisiones de la inteligencia artificial hacia 2030

VALERIA ESQUEDA
Compartir:
LA ONU ALERTA: LA IA PODRÍA MULTIPLICAR EL CONSUMO DE AGUA Y ENERGÍA GLOBAL

La inteligencia artificial podría convertirse en una de las tecnologías con mayor impacto ambiental del siglo si no se gestiona su crecimiento. Un informe del Instituto Universitario de Naciones Unidas para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud advierte que, hacia 2030, el uso de sistemas de IA podría elevar el consumo de agua hasta niveles equivalentes al de 1.300 millones de personas, junto con un fuerte aumento del gasto energético y de las emisiones de CO. En este contexto, la huella hídrica IA se convierte en un indicador clave para entender su impacto real. El estudio señala que los centros de datos ya consumen recursos comparables a países enteros, lo que obliga a replantear su expansión con criterios de sostenibilidad y eficiencia global.

La expansión del uso de la inteligencia artificial ha cambiado la forma en que se reparte su impacto ambiental. Según el informe, el mayor consumo ya no ocurre en el entrenamiento de modelos, sino en la fase de inferencia, cuando millones de usuarios interactúan diariamente con sistemas como chatbots o generadores de imágenes. Esta etapa puede representar entre el 80% y el 90% del consumo total de energía y recursos asociados. Además, las diferencias entre usos son muy marcadas: una conversación básica consume mucho más que tareas simples como filtrar correos, mientras que generar imágenes o vídeos incrementa de forma exponencial el gasto. Los investigadores advierten que la falta de transparencia del sector dificulta medir con precisión el impacto real y diseñar soluciones efectivas.

La discusión sobre el impacto de la inteligencia artificial también revela profundas desigualdades en el reparto de beneficios y daños ambientales. Mientras unos pocos países concentran la mayor parte de la infraestructura y la capacidad de cómputo, el consumo de agua, energía y la generación de residuos electrónicos se distribuyen globalmente, afectando con mayor intensidad a regiones con menos recursos. En este escenario, la huella hídrica IA vuelve a ocupar un lugar central en el debate sobre sostenibilidad tecnológica. El informe propone exigir mayor transparencia, establecer métricas estandarizadas y fomentar el uso de modelos más eficientes según cada tarea. Sin estas medidas, el crecimiento de la IA podría intensificar la presión sobre los recursos naturales y ampliar las brechas entre países.