Ulises Mejía Haro respaldó el Segundo Informe de Sheinbaum y aseguró que el balance presentado por la presidenta refleja continuidad, estabilidad y resultados en áreas sociales y económicas. El legislador zacatecano con licencia habló sobre el informe entregado el 1 de septiembre al Congreso de la Unión y destacó la recuperación salarial, los programas sociales, la infraestructura y la defensa de la soberanía. Mejía sostuvo que la administración federal ha buscado mantener una política basada en el cuidado de los recursos públicos y la atención directa a las familias. Claudia Sheinbaum presentó el informe desde Palacio Nacional, a casi dos años de haber asumido la Presidencia, mientras el documento fue remitido formalmente al Poder Legislativo.
MEJÍA DESTACA SALARIOS Y PROGRAMAS SOCIALES
Durante su posicionamiento, Mejía Haro afirmó que uno de los principales avances se encuentra en el ingreso de los trabajadores y la continuidad de las políticas de bienestar. Señaló que una mejor remuneración, las becas y las pensiones permiten observar el impacto de las decisiones gubernamentales en la vida cotidiana. El propio Segundo Informe destacó el crecimiento acumulado del salario mínimo desde 2019, además de indicadores sobre empleo y reducción de la pobreza laboral. Sin embargo, el panorama económico también mantiene desafíos. El crecimiento del país ha sido moderado y persisten factores externos que generan incertidumbre, entre ellos la relación comercial con Estados Unidos y la evolución del T-MEC.
SOBERANÍA Y CONTINUIDAD MARCAN EL MENSAJE
El Segundo Informe de Sheinbaum también sirvió para reafirmar la continuidad del proyecto político iniciado durante el sexenio anterior. Mejía Haro destacó especialmente la postura de la presidenta frente a la relación de México con otros países. Consideró que el diálogo internacional debe mantenerse sin comprometer la capacidad del país para tomar sus propias decisiones. Sheinbaum utilizó una idea similar durante su mensaje al señalar que México busca cooperación y entendimiento, pero sin subordinación. Además, defendió la unidad de la Cuarta Transformación y rechazó versiones sobre un rompimiento político con Andrés Manuel López Obrador. Para Mejía, esta continuidad debe acompañarse de renovación entre quienes representan al movimiento y de resultados que puedan medirse más allá del discurso político.
EL CONGRESO ANALIZARÁ LOS RESULTADOS DEL GOBIERNO
La entrega del informe también abrió una nueva etapa de revisión legislativa. La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, entregó el documento a la Cámara de Diputados durante la sesión del 1 de septiembre. Posteriormente, la Cámara aprobó un calendario para analizar política interior, exterior, económica y social durante septiembre. Mejía Haro consideró que este procedimiento representa un ejercicio necesario de rendición de cuentas, ya que permite contrastar las acciones del Ejecutivo con sus compromisos. El análisis cobra relevancia porque los informes presidenciales no solo funcionan como balances políticos. También ofrecen al Congreso, la oposición y la ciudadanía una oportunidad para revisar resultados, identificar pendientes y discutir las condiciones reales en las que avanza el país.
LOS RESULTADOS TAMBIÉN ENFRENTAN RETOS PENDIENTES
Mejía Haro llamó finalmente a mantener la unidad y respaldar lo que definió como el segundo piso de la transformación. Su lectura del informe fue favorable y colocó la honestidad, el bienestar y la soberanía como ejes de los primeros 23 meses de gobierno. Sin embargo, el propio contexto nacional mantiene asuntos que deberán formar parte de la evaluación pública, entre ellos seguridad, crecimiento económico y percepción ciudadana. Una encuesta de Enkoll publicada al cierre del segundo año situó la aprobación presidencial en 69%, aunque también identificó la inseguridad como una de las principales preocupaciones de la población. Por ello, el verdadero alcance del informe dependerá de cómo los avances señalados se traduzcan en resultados sostenidos y verificables durante los siguientes años.
