Las inundaciones repentinas que golpearon Nepal y la región del Tíbet en China dejaron cientos de personas muertas y más de mil desaparecidas. Equipos de emergencia mantienen operaciones de búsqueda entre lodo, rocas y escombros, mientras las autoridades enfrentan caminos destruidos, puentes colapsados y comunidades incomunicadas después del desastre que golpeó la zona montañosa del Himalaya durante el miércoles.
La policía de Nepal informó este jueves sobre 353 personas fallecidas y 826 desaparecidas en diferentes zonas afectadas por las inundaciones. En el Tíbet, medios estatales chinos reportaron tres muertos y 558 personas cuyo paradero todavía desconocen las autoridades. Las cifras continúan cambiando conforme avanzan los trabajos de rescate, debido a las dificultades para establecer comunicación con comunidades aisladas.
Cientos de extranjeros también figuran entre las personas desaparecidas después de las inundaciones que afectaron varias zonas montañosas. Muchos viajeros recorrían la región cuando las fuertes corrientes destruyeron caminos, puentes y otras estructuras de comunicación. Las autoridades nepalesas lograron rescatar a 31 turistas en el distrito de Rasuwa, entre ellos ciudadanos estadounidenses, indios, surcoreanos, italianos, rusos, búlgaros y suizos.
Los equipos de rescate trabajan bajo condiciones complicadas porque el río Trishuli conserva un caudal elevado y transporta grandes cantidades de sedimento y escombros. La corriente destruyó varios puentes y cubrió carreteras con capas de lodo que impiden el paso de vehículos. En algunas comunidades, los habitantes todavía carecen de electricidad y comunicación para informar a sus familiares que lograron sobrevivir.
Especialistas explicaron que la fuerza destructiva del fenómeno aumentó por la cantidad de materiales que arrastró el torrente durante su recorrido. El flujo combinó agua, hielo pulverizado, arena, grava y rocas de gran tamaño, creando una mezcla similar a un fluido extremadamente denso. Esa composición permitió que la corriente golpeara viviendas e infraestructura con una fuerza mucho mayor que una inundación convencional.
Las autoridades también mantienen vigilancia sobre un lago de barrera que apareció cerca de la frontera entre Nepal y China. El Ministerio de Recursos Hídricos de China advirtió que existe un alto riesgo de que la acumulación de agua provoque nuevas inundaciones río abajo. El lago ya contenía alrededor de dos millones de metros cúbicos de agua, mientras los pronósticos anticipaban más lluvias durante los siguientes tres días.
El posible colapso del lago representa una amenaza adicional para las comunidades ubicadas río abajo y para los equipos de emergencia desplegados en la zona fronteriza. El puerto de Gyirong, uno de los principales cruces terrestres entre China y Nepal, sufrió graves daños durante el desastre. Expertos chinos llegaron al área para evaluar el comportamiento del lago y apoyar las labores de respuesta ante una posible nueva crecida.
Las investigaciones también buscan determinar con precisión qué provocó el fenómeno que arrasó los valles montañosos. El Servicio Geológico de Estados Unidos señaló que el desastre estuvo relacionado con el colapso de un glaciar, después de que una enorme masa de hielo se desprendiera y descendiera por una ladera. El movimiento desencadenó una combinación de inundación y deslizamiento que transportó grandes cantidades de material.
UNICEF informó que al menos 17 mil niños resultaron afectados por las inundaciones en Nepal, especialmente en los distritos de Rasuwa y Dhading. La organización señaló daños en viviendas, escuelas e instalaciones médicas, además de nuevos riesgos para la salud y seguridad de los menores. Las comunidades sobrevivientes ahora necesitan alimentos, atención médica, agua potable y espacios seguros para proteger a las familias.
Mientras continúan las operaciones de búsqueda, las autoridades nepalesas pidieron a la población mantenerse lejos de ríos, arroyos y otras zonas consideradas peligrosas. También solicitaron evitar la difusión de información falsa o contenido manipulado mediante inteligencia artificial. La Policía desplegó personal adicional y drones para localizar sobrevivientes, evaluar daños y apoyar las labores de emergencia en las áreas más afectadas.
Las inundaciones en Nepal y China también generaron preocupación internacional por la cantidad de personas desaparecidas y por las condiciones que enfrentan las familias. Gobiernos y organizaciones internacionales mantienen contacto con las autoridades locales para localizar ciudadanos extranjeros y coordinar asistencia. Mientras persista el pronóstico de lluvias, los equipos deberán trabajar con extrema precaución ante la posibilidad de nuevos deslizamientos e inundaciones.
