Sociedad

DOMINICOS DESTACAN SU LEGADO EN LOS DERECHOS HUMANOS

La Orden de Predicadores destaca su legado en los derechos humanos y advierte sobre la disminución de vocaciones en América Latina

Allison3 min de lectura
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DOMINICOS DESTACAN SU LEGADO EN LOS DERECHOS HUMANOS
La conmemoración por los 500 años de la llegada de la Orden de Predicadores a México permitió recordar la participación que los primeros frailes dominicos tuvieron en la defensa de los pueblos originarios durante la época colonial y abrió un espacio para reflexionar sobre los desafíos que actualmente enfrenta esta comunidad religiosa. El maestro de la orden, fray Gerard Francisco Timoner, afirmó que el legado dominico continúa vigente gracias a su contribución en la evangelización, la educación y la promoción de la dignidad humana dentro y fuera de la Iglesia católica.

Durante una entrevista con motivo del quinto centenario de la presencia dominicana en territorio mexicano, el superior general explicó que la celebración trasciende el aspecto histórico porque representa una oportunidad para valorar la influencia que la congregación ejerció en momentos decisivos para el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas. Asimismo, sostuvo que la misión desarrollada por los primeros religiosos dejó aportaciones que mantienen relevancia en el pensamiento social y pastoral de la Iglesia contemporánea.

Uno de los hechos más significativos, recordó fray Gerard Francisco Timoner, ocurrió en 1537 con la promulgación de la bula Sublimis Deus, documento emitido por el papa Pablo III que reconoció la dignidad y humanidad de los habitantes originarios del continente americano. El religioso señaló que esta declaración surgió después del diálogo que destacados dominicos sostuvieron con el pontífice para denunciar los abusos y exigir el reconocimiento de los derechos de las comunidades indígenas durante el periodo de la colonización.

Entre los frailes que impulsaron este proceso destacó la participación de Julián Garcés, Bernardino de Minaya y Bartolomé de las Casas, quienes defendieron el principio de que los pueblos originarios poseían la misma dignidad que cualquier otro ser humano y, por lo tanto, no podían ser sometidos a la esclavitud. Para el maestro de la Orden de Predicadores, este episodio constituye uno de los antecedentes más importantes en la defensa de los derechos humanos dentro de la tradición católica.

El superior general también recordó que los primeros dominicos desarrollaron su labor evangelizadora aprendiendo las lenguas indígenas y elaborando diccionarios y vocabularios para facilitar la comunicación con las comunidades locales. Explicó que esta estrategia permitió comprender mejor las culturas originarias y transmitir el mensaje cristiano con respeto hacia las tradiciones de cada pueblo, una práctica que actualmente la Iglesia identifica como un ejemplo de inculturación.

Respecto a los retos contemporáneos, fray Gerard Francisco Timoner expresó su preocupación por la disminución de vocaciones religiosas en México y América Latina, fenómeno que consideró uno de los principales desafíos para el futuro de la congregación. Señaló que, a pesar de concentrar una amplia población católica, la región registra menos vocaciones que Europa, situación que atribuyó tanto al cambio demográfico como a la necesidad de fortalecer la presencia de los religiosos en los espacios donde conviven las nuevas generaciones.

El maestro de la orden hizo un llamado para que religiosos y laicos colaboren de manera conjunta en la promoción vocacional y en el fortalecimiento de la misión evangelizadora. Además, destacó que la predicación representa una responsabilidad compartida por todos los cristianos y agradeció los cinco siglos de presencia dominicana en México, al considerar que esta historia constituye un compromiso permanente para continuar trabajando en favor de la educación, la formación espiritual y la defensa de la dignidad humana.