El colectivo “Defendamos la Colección Gelman” pidió a la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum frenar el acuerdo con el Banco Santander. Señalan inconsistencias de la Secretaría de Cultura sobre la exportación temporal de obras de Diego Rivera, Frida Kahlo, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros. La organización denunció falta de claridad tras la conferencia presidencial del 30 de marzo. Reclaman que los permisos se extiendan sin garantías legales claras y que la supervisión gubernamental sea insuficiente para proteger el patrimonio artístico del país.
El convenio tripartita involucra a la familia Zambrano, Santander y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL). Permite exhibir la colección en México y en museos del extranjero. La Secretaría de Cultura indicó que el primer periodo del acuerdo vence en 2030. Sin embargo, el colectivo cuestiona que el documento firmado por Alejandra de la Paz podría permitir prórrogas indefinidas sin garantizar el regreso de las obras, lo que consideran contrario a la Ley de Monumentos y un riesgo para el patrimonio cultural.
Las obras se encuentran actualmente en el Museo de Arte Moderno (MAM), donde la muestra “Relatos Modernos” se extenderá hasta julio. La Fundación Santander se encarga de protección, logística y difusión dentro y fuera del país. La familia Zambrano busca que la colección también sea exhibida internacionalmente para mostrar lo más representativo de la cultura mexicana y aumentar su difusión global. Esto incluye coordinación con museos extranjeros y medidas de seguridad durante el traslado temporal.
El colectivo enfatizó que los intereses de los privados no deben contradecir la protección del patrimonio nacional. Exigen que el gobierno retire la posibilidad de prórroga indefinida del convenio y garantice supervisión estricta. Insisten en que las obras regresen a México según lo marca la ley y en proteger este importante conjunto artístico frente a acuerdos poco claros. Asimismo, reclaman mayor transparencia en los procesos administrativos y una comunicación constante con la ciudadanía para evitar malentendidos sobre la gestión del acervo.
