Los mercados bursátiles de Asia registraron fuertes ganancias tras nuevas expectativas sobre la posible reapertura del estrecho de Ormuz. Los inversionistas reaccionaron con optimismo ante la posibilidad de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán. La expectativa impulsó especialmente a las bolsas relacionadas con empresas tecnológicas y energéticas. Tokio encabezó el avance regional con un importante incremento del índice Nikkei 225 durante las operaciones del jueves.
El mercado japonés retomó actividades después de los feriados de la Semana Dorada. El índice Nikkei 225 avanzó más de 3.500 puntos y alcanzó las 63.086 unidades. El indicador acumula un crecimiento cercano al 20 por ciento durante los últimos tres meses. Además, registra un aumento superior al 70 por ciento en el último año gracias al impulso de las empresas vinculadas con inteligencia artificial y semiconductores.
Las compañías tecnológicas lideraron las ganancias dentro del mercado japonés. Tokyo Electron avanzó 8,8 por ciento, mientras Advantest sumó otro importante incremento. Shin-Etsu Chemical también registró una subida destacada cercana al diez por ciento. Los inversionistas mantienen confianza en el crecimiento del sector tecnológico debido al aumento global de proyectos relacionados con inteligencia artificial y desarrollo de chips especializados.
Otros mercados asiáticos también cerraron con resultados positivos. El Hang Seng de Hong Kong registró un avance de 1,5 por ciento. El índice Kospi de Corea del Sur subió 1,1 por ciento después de superar recientemente la barrera histórica de los 7.000 puntos. Taiwán también mostró ganancias importantes impulsadas por el crecimiento de TSMC, uno de los fabricantes de semiconductores más importantes del mundo.
El optimismo financiero surgió después de declaraciones realizadas por Donald Trump sobre el estrecho de Ormuz. El presidente estadounidense aseguró que el paso marítimo podría abrir nuevamente para todos los países si Irán acepta un acuerdo todavía no detallado públicamente. La posibilidad de normalizar el transporte petrolero redujo temporalmente las preocupaciones sobre una crisis energética global y una mayor presión inflacionaria internacional.
Los precios internacionales del petróleo reaccionaron rápidamente frente a este escenario. El crudo Brent cayó casi ocho por ciento durante la jornada anterior y posteriormente recuperó parte del terreno perdido. Los inversionistas consideran que una reapertura del paso marítimo permitiría restablecer el flujo de petróleo desde el golfo Pérsico. Esa situación podría aliviar los costos energéticos y beneficiar a diferentes industrias internacionales.
En Estados Unidos, las acciones también mantuvieron una tendencia positiva gracias a sólidos reportes financieros. Empresas tecnológicas como AMD, Nvidia y Super Micro Computer registraron importantes incrementos en bolsa. Además, compañías vinculadas al turismo y transporte aéreo recibieron impulso debido a la expectativa de menores costos de combustible. Los analistas consideran que las próximas decisiones geopolíticas serán fundamentales para definir el comportamiento económico global durante las siguientes semanas.
