La Catrina de Aguascalientes salió del estado para ocupar dos de los escenarios urbanos más visibles de Estados Unidos. Figuras monumentales, danza y referencias al deshilado, el vino y la tauromaquia participaron en el desfile Arts in the Dark de Chicago. Al mismo tiempo, una muestra dedicada al legado de José Guadalupe Posada llegó a Times Square, en Nueva York. Las piezas permanecerán ahí hasta el 2 de noviembre. Más que una exhibición de Día de Muertos, la presencia hidrocálida funciona como una carta de identidad cultural. También conecta con mexicanos que viven fuera del país y encuentran en estos símbolos una forma inmediata de reconocerse.
CHICAGO RECIBIÓ UNA VERSIÓN HIDROCÁLIDA DE LA CATRINA
La participación en Chicago ocurrió durante la edición número 12 de Arts in the Dark. El desfile se realizó el 24 de octubre sobre Columbus Drive y reunió distintas expresiones artísticas relacionadas con Halloween y celebraciones culturales.
Aguascalientes llevó tres figuras monumentales. Una de ellas fue una catrina vestida de blanco. Su diseño incorporó referencias al deshilado tradicional y a la producción vinícola del estado. También apareció un catrín caracterizado como torero y una catrina con vestido rojo.
Integrantes del Ballet Clásico Aguascalientes completaron la participación con bailes inspirados en el folclor mexicano.
La intención fue mostrar algo más específico que una celebración nacional. Las figuras utilizaron elementos reconocibles de Aguascalientes para diferenciarse dentro de una tradición que hoy aparece en prácticamente todo México.
POSADA APARECE EN MEDIO DE TIMES SQUARE
La Catrina de Aguascalientes también llegó a Nueva York con una muestra instalada en Times Square.
La exhibición reúne cuatro piezas relacionadas con la identidad estatal. Entre ellas aparecen un busto de José Guadalupe Posada, la figura de El Torero con su toro y una catrina representativa de Aguascalientes. La muestra permanecerá disponible hasta el 2 de noviembre.
El homenaje a Posada resulta central.
El grabador nació en Aguascalientes y creó la conocida Calavera Garbancera, antecedente visual de la figura que con el tiempo terminó identificándose como La Catrina. Su obra convirtió la calavera en una herramienta de sátira social mucho antes de que se transformara en uno de los grandes símbolos turísticos del Día de Muertos.
Eso hace que llevar su figura a Times Square tenga una lectura particular. Una imagen que nació desde la gráfica popular mexicana aparece ahora en uno de los espacios comerciales y publicitarios más reconocibles del mundo.
DE ALBUQUERQUE A NUEVA YORK
Chicago y Nueva York no fueron las primeras paradas de este recorrido.
Las Catrinas Monumentales comenzaron su presencia estadounidense durante octubre en el Albuquerque International Balloon Fiesta. El Gobierno de Aguascalientes anunció desde el 9 de octubre que la muestra continuaría después hacia Chicago y Nueva York.
El recorrido plantea una estrategia clara.
En lugar de promover únicamente destinos turísticos, Aguascalientes está utilizando símbolos culturales reconocibles para llamar la atención sobre su identidad. Una catrina puede atraer primero por su tamaño o color. Después permite introducir referencias al grabado de Posada, la artesanía local o las tradiciones del estado.
Es una forma de promoción cultural que funciona porque la imagen llega antes que el discurso.
PARA LOS MIGRANTES, LA FIGURA SIGNIFICA ALGO DISTINTO
La exposición también tiene un componente que trasciende la promoción turística.
Chicago mantiene una importante población mexicana. Aguascalientes cuenta además con programas y oficinas de atención para sus comunidades migrantes en Estados Unidos. En años anteriores, el estado ha desarrollado acciones para reunir familias y mantener vínculos con quienes viven fuera del país.
En ese contexto, la Catrina adquiere otro significado.
Para un visitante extranjero puede ser una imagen llamativa del Día de Muertos. Para una persona mexicana que lleva años fuera del país puede representar familia, celebraciones, comida, música y recuerdos.
Esa diferencia convierte la muestra en algo más que decoración urbana.
CUANDO UNA TRADICIÓN SE CONVIERTE EN DIPLOMACIA CULTURAL
La presencia en Chicago y Nueva York muestra cómo una tradición local puede funcionar también como herramienta de proyección internacional.
Aguascalientes no presentó únicamente una Catrina genérica. Incorporó el deshilado, el vino, la tauromaquia y el legado de Posada. Son referencias distintas, algunas incluso discutidas, pero juntas construyen una narrativa sobre el estado.
El reto está en evitar que esa identidad termine reducida a una postal.
La riqueza de Posada, por ejemplo, no está únicamente en haber creado una calavera famosa. Su obra tuvo sátira, crítica y observación social. El deshilado tampoco es simplemente decoración. Detrás existe conocimiento artesanal transmitido durante generaciones.
Por eso, llevar estas figuras fuera de México puede tener mayor valor cuando también se explica lo que representan.
Entre Chicago y Times Square, Aguascalientes logró colocar su imagen frente a públicos internacionales. Ahora el siguiente paso consiste en conseguir que detrás de esa imagen también viaje la historia.
