El Gobierno de México presentó 17 denuncias penales ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos y diversas fiscalías estatales para solicitar el esclarecimiento de las muertes de igual número de connacionales ocurridas en centros de detención y durante operativos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). La administración federal afirmó que las investigaciones por muerte de mexicanos en ICE representan una prioridad para garantizar el respeto a los derechos humanos de los migrantes.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que las denuncias buscan determinar responsabilidades por los fallecimientos registrados en circunstancias que todavía no cuentan con una explicación satisfactoria para las familias de las víctimas ni para el Gobierno mexicano. La mandataria sostuvo que la muerte de ciudadanos mexicanos sin una investigación clara resulta inadmisible y genera indignación tanto en las autoridades como en amplios sectores de la sociedad.
Entre los casos que motivaron esta decisión figura el de Lorenzo Salgado, quien perdió la vida durante un operativo del ICE. Sheinbaum condenó la forma en que ocurrió el hecho y señaló que el Gobierno mexicano decidió pasar de las notas diplomáticas a la presentación de recursos legales, debido a que las gestiones realizadas anteriormente no produjeron resultados suficientes para esclarecer los acontecimientos.
La titular del Ejecutivo explicó que el jefe de la Unidad para América del Norte de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, comunicó al embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, la decisión de iniciar procedimientos legales para solicitar investigaciones formales. Según la presidenta, el representante diplomático mostró disposición para atender las preocupaciones expresadas por el Gobierno mexicano respecto a las circunstancias de las muertes.
Además de las acciones emprendidas ante las autoridades estadounidenses, México solicitará la intervención del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos con el propósito de fortalecer el seguimiento internacional de estos casos. El objetivo consiste en garantizar investigaciones imparciales que permitan conocer las causas de los fallecimientos y establecer posibles responsabilidades cuando existan elementos suficientes para ello.
La presidenta precisó que de los 17 casos documentados, catorce corresponden a mexicanos que murieron mientras permanecían bajo custodia en centros de detención migratoria, mientras que los tres restantes fallecieron durante operativos realizados por agentes del ICE. En todos los expedientes, el Gobierno federal considera indispensable contar con explicaciones sustentadas en pruebas y procesos transparentes.
Sheinbaum aclaró que la decisión de presentar denuncias penales no pretende afectar la relación bilateral entre México y Estados Unidos, ya que ambas naciones mantienen vínculos relevantes en materia comercial, económica y de seguridad. Sin embargo, subrayó que cualquier administración tiene la obligación de defender a sus ciudadanos cuando enfrenta posibles violaciones a sus derechos fundamentales fuera del territorio nacional.
Finalmente, la mandataria convocó a los integrantes de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión y a todas las fuerzas políticas a respaldar esta postura institucional, al considerar que la protección de los connacionales debe mantenerse por encima de las diferencias partidistas. El Gobierno mexicano insistió en que las investigaciones por muerte de mexicanos en ICE resultan indispensables para ofrecer certeza a las familias de las víctimas y fortalecer la defensa de los derechos humanos de los migrantes.
