Un helicóptero de la Secretaría de Seguridad Pública de Chihuahua recibió disparos durante un operativo de vigilancia entre los municipios de Coyame y Ojinaga, dejando al menos un agente herido, de acuerdo con reportes de medios locales. La aeronave realizaba labores de supervisión en una zona donde las autoridades mantienen un despliegue reforzado de seguridad cuando ocurrió la agresión. Tras el ataque, los tripulantes lograron trasladar el helicóptero hasta el Aeropuerto Internacional Roberto Fierro, en Chihuahua capital. El hecho ocurrió pocos días después de la detención de Epifanio N., alias “La Pepa”, y en medio de una estrategia de vigilancia intensificada en el corredor que conecta esta región del estado con la frontera de Texas.
De acuerdo con información difundida por medios locales, el ataque interrumpió el recorrido de vigilancia que realizaba la aeronave en el área de Coyame y Ojinaga. Uno de los elementos de seguridad que viajaban a bordo resultó herido durante la agresión. Aunque algunos reportes señalaron que los atacantes habrían utilizado un fusil calibre .50, las autoridades estatales no han confirmado oficialmente el tipo de arma empleada. La aeronave consiguió abandonar la zona y dirigirse hacia la capital del estado, mientras las corporaciones de seguridad mantenían los operativos en el sector. El ataque evidencia los riesgos que enfrentan las fuerzas de seguridad incluso durante labores de vigilancia aérea en regiones consideradas estratégicas por su cercanía con la frontera.
La agresión contra el helicóptero de Seguridad Pública ocurrió después de que las autoridades reforzaran su presencia en distintos puntos del estado בעקבות los acontecimientos registrados recientemente y la captura de “La Pepa”. Según reportes locales, ciudadanos y especialistas en seguridad han señalado la presencia de integrantes de La Línea en esta región. En este contexto, el gobierno estatal incrementó los recorridos y acciones de vigilancia en el corredor que se extiende desde Chihuahua hacia Texas. El ataque adquiere relevancia porque ocurrió precisamente durante uno de estos operativos y podría provocar un ajuste en la estrategia de seguridad aérea y terrestre. Sin embargo, hasta el momento no se ha informado oficialmente quiénes participaron en la agresión ni si existen personas detenidas por estos hechos.
El secretario de Seguridad Pública de Chihuahua, Gilberto Loya Chávez, calificó el ataque como un acto “terrorista” y señaló que detrás de la agresión estarían grupos de la delincuencia organizada. El funcionario explicó que las autoridades desplegaron los operativos a raíz de los acontecimientos registrados durante los últimos días en ese sector del estado. Loya también confirmó que la vigilancia aumentó a lo largo del corredor de Chihuahua hacia la frontera con Texas, aunque evitó confirmar el arma utilizada durante el ataque. La declaración coloca el incidente dentro de un escenario de confrontación entre las fuerzas de seguridad y organizaciones criminales que operan en la región, aunque será la investigación correspondiente la que determine las circunstancias y responsables del ataque.
Por ahora, las autoridades mantienen los operativos en la zona mientras se evalúan las condiciones de seguridad del corredor entre Coyame y Ojinaga. El hecho representa un nuevo desafío para las corporaciones estatales, pues una agresión contra una aeronave utilizada para vigilancia puede afectar tanto las labores de reconocimiento como la estrategia de despliegue terrestre. Además, la cercanía de esta región con la frontera estadounidense convierte cualquier escalada de violencia en un asunto de especial atención para las autoridades de ambos lados. La prioridad inmediata será esclarecer el ataque, determinar quiénes participaron y garantizar la seguridad de los elementos que continúan realizando operaciones en una de las zonas consideradas estratégicas dentro del estado.
