La World Aquatics anunció el levantamiento de restricciones que impedían a atletas rusos y bielorrusos competir bajo su bandera. La decisión marca un cambio significativo en el deporte internacional tras las sanciones impuestas desde 2022. Ahora podrán participar con símbolos nacionales en competencias oficiales de natación y deportes acuáticos, bajo nuevas condiciones de elegibilidad y controles deportivos estrictos.
El organismo explicó que los deportistas de Rusia y Bielorrusia podrán competir en campeonatos mundiales si cumplen requisitos antidopaje. La medida exige superar controles consecutivos antes de autorizar su participación. Con ello, World Aquatics busca equilibrar la inclusión deportiva con la integridad de las competencias internacionales. La decisión representa un giro respecto a la política de exclusión aplicada en años recientes.
La organización señaló que la decisión se tomó en consulta con la unidad de integridad acuática y el comité de atletas. El cambio permite que los deportistas vuelvan a usar sus uniformes, banderas e himnos en eventos internacionales. Este ajuste pone fin a la etapa en la que competían como atletas neutrales. La flexibilización de restricciones en natación marca un nuevo escenario global.
El presidente de World Aquatics, Husain Al-Musallam, afirmó que el objetivo es mantener el deporte como espacio de encuentro. Destacó que las piscinas deben seguir siendo escenarios de competencia pacífica entre naciones. La decisión busca reducir tensiones dentro del ámbito deportivo internacional, aunque genera debate entre federaciones y gobiernos que mantienen posturas divididas sobre la participación de ambos países.
La medida también sigue una tendencia adoptada por otros organismos deportivos internacionales. El Comité Paralímpico Internacional ya había permitido la participación de atletas rusos y bielorrusos bajo sus banderas en competencias recientes. Este cambio refleja una apertura gradual en distintas disciplinas. Sin embargo, la flexibilización de restricciones en natación continúa generando reacciones políticas y deportivas en distintos países.
El nuevo reglamento establece controles antidopaje más estrictos como condición obligatoria. Las federaciones deberán supervisar el cumplimiento de estas pruebas antes de autorizar la participación. Con este marco, World Aquatics busca reforzar la credibilidad de sus competencias. La flexibilización de restricciones en natación abre un nuevo capítulo en la relación entre política y deporte internacional.
