El uso cada vez más frecuente de herramientas de inteligencia artificial para corregir, mejorar o reformular textos podría provocar una pérdida gradual de los rasgos personales que distinguen la manera en que cada persona escribe. Un estudio publicado en Nature Human Behaviour analizó más de 800 mil textos en inglés y encontró que, desde la popularización de herramientas como ChatGPT, la complejidad lingüística de los contenidos publicados en internet disminuyó entre 21% y 50%.
La investigación, realizada por especialistas de la Universidad del Sur de California, examinó textos procedentes de plataformas como Reddit, repositorios de artículos científicos y medios de noticias comunitarias. Los investigadores analizaron qué ocurría cuando diferentes modelos de inteligencia artificial reescribían los contenidos para hacerlos más claros, académicos, naturales o concisos, y descubrieron que el significado generalmente permanecía intacto, aunque desaparecían importantes matices individuales.
El estudio señala que los textos modificados por inteligencia artificial reducen elementos como los pronombres personales, las expresiones coloquiales y determinadas formas de expresar emociones. Estas características forman parte del estilo particular de cada persona y pueden ofrecer información sobre su contexto social, personalidad y otros rasgos relacionados con su manera de comunicarse. Según los resultados, la identidad del autor se volvió, en promedio, 6% menos identificable después de la intervención de estos sistemas.
La identidad en la escritura con IA también plantea desafíos para disciplinas como la lingüística forense y la sociolingüística. Especialistas explicaron que, para determinar la posible autoría de un texto, no solo importa el contenido, sino también la forma en que una persona construye sus oraciones y los patrones lingüísticos que utiliza de manera recurrente. La homogeneización de estas señales podría dificultar este tipo de análisis.
Los investigadores también detectaron que las modificaciones realizadas por los modelos de lenguaje no ocurren de forma completamente neutral. En los textos analizados aparecieron patrones que se alineaban con determinados grupos demográficos y sociales, mientras algunas asociaciones lingüísticas relacionadas con la personalidad, la edad o la identidad se debilitaban después de utilizar herramientas de inteligencia artificial.
Además, el crecimiento de los llamados “humanizadores” de textos ha añadido otro elemento al debate. Estas herramientas buscan modificar contenidos generados por inteligencia artificial para evitar que los detectores los identifiquen como tales. Sin embargo, especialistas advierten que introducir errores o irregularidades en un texto no necesariamente lo vuelve más humano, ya que la variabilidad natural de la escritura no consiste simplemente en añadir fallas aleatorias.
Para algunos expertos, el fenómeno refleja una nueva forma de colaboración entre las personas y las máquinas. Muchas personas utilizan estas herramientas porque buscan escribir correctamente, evitar errores o proyectar una mejor imagen ante quienes leerán sus mensajes. Sin embargo, esa búsqueda de claridad y corrección puede tener como consecuencia una comunicación cada vez más uniforme y menos representativa de las diferencias individuales.
La identidad en la escritura con IA seguirá siendo un tema de estudio conforme estas herramientas se integren en actividades académicas, laborales y personales. El reto consistirá en aprovechar sus beneficios sin perder los matices, expresiones y particularidades que convierten el lenguaje en una de las principales formas de expresar quiénes somos.
