Durante la noche, distintas áreas del Municipio de Aguascalientes realizaron un operativo de desazolve en el Centro para retirar agua acumulada y residuos de la red sanitaria en varios cruces de la zona. El objetivo fue preparar las condiciones para que personal de la Comisión Federal de Electricidad pueda ingresar a sus pozos de visita y dar mantenimiento al cableado eléctrico subterráneo sin exponer a los trabajadores a riesgos innecesarios. Las labores se concentraron principalmente en avenida Francisco I. Madero y calle 5 de Mayo, dos de las vialidades con mayor movimiento del primer cuadro de la ciudad, donde la infraestructura eléctrica y sanitaria comparte espacios reducidos bajo el suelo.
El operativo incluyó trabajos en Francisco I. Madero, en sus cruces con Juárez y 5 de Mayo, así como en 5 de Mayo con Allende y Moctezuma. En estos puntos se retiró agua y material acumulado dentro de la red sanitaria, un paso necesario antes de permitir que la CFE intervenga sus instalaciones. El Modelo Integral de Aguas de Aguascalientes utilizó un camión tipo Vactor para realizar el desazolve, mientras que Bomberos Municipales apoyaron con bombas de succión. La intervención muestra un problema poco visible para quienes transitan diariamente por el Centro: debajo de calles y banquetas conviven redes de agua, drenaje y electricidad que requieren mantenimiento constante para evitar fallas mayores.
El desazolve en el Centro no buscó solamente limpiar la red sanitaria, sino reducir las condiciones de riesgo alrededor de los pozos de visita de la CFE. La presencia de agua dentro de estos espacios puede dificultar cualquier intervención sobre cableado e infraestructura eléctrica, por lo que primero fue necesario retirar los líquidos y residuos acumulados. Además, la Policía Vial participó para ordenar la circulación y proteger a peatones, automovilistas y trabajadores mientras se desarrollaban las maniobras. Una vez concluidas estas tareas, corresponderá a la Comisión Federal de Electricidad continuar con el mantenimiento de sus instalaciones subterráneas y revisar el estado de los puntos intervenidos durante el operativo nocturno.
Aunque se trata de trabajos que suelen pasar desapercibidos frente a obras más visibles, su importancia está en prevenir afectaciones antes de que aparezcan. El deterioro de la infraestructura subterránea puede traducirse en fallas eléctricas, acumulación de agua o complicaciones para reparar servicios en una zona donde cualquier cierre vial afecta rápidamente la movilidad y la actividad comercial. En este contexto, la coordinación entre MIAA, Bomberos, Policía Vial y CFE permite intervenir el problema desde distintos frentes. Más allá de la limpieza puntual, el reto será mantener una revisión constante de estas redes, especialmente en el Centro Histórico, donde la antigüedad y concentración de servicios vuelve más complejas las labores de mantenimiento.
