El pasado 5 y 6 septiembre del presente año la Universidad Autónoma de Aguascalientes reunió nuevamente a miles de visitantes con sus más de 300 actividades.
La tradición comenzó hace 31 años con el objetivo de abrir sus puertas a la sociedad en general para que conocieran de primera mano sus carreras, cursos y servicios, pero hoy en día es el punto de encuentro de familias, amigos, estudiantes, egresados y de personas externas a la comunidad universitaria.
Entre las diversas actividades que pudimos encontrar este año, estaban los stands con todo tipo de comida, bebidas, ropa e incluso accesorios; el corredor empresarial, donde podías descubrir los ideas que se convertirán en próximas empresas; tres escenarios distintos para que pudieses disfrutar de la música y obras que ahí se presentaban; otros stands por licenciaturas; y una zona para nuestros amigos perrunos, por mencionar algunas.
Estos stands le daban la oportunidad de una mayor visibilidad a algunos emprendimientos de los mismos estudiantes y a las carreras para así poder financiar algunas cosas para sus mismas licenciaturas, ayudando de igual manera a darles visibilidad y que la gente pudiese entender qué se realizaba en las mismas. Por ejemplo, los estudiantes de la carrera de actuación, algunos hicieron pintacaritas mientras realizaban presentaciones en su propio escenario, mostrando así su trabajo en dos vertientes distintas.
Por otro lado, también colindó con la XXVIII feria del libro, un evento en donde los visitantes no solo tienen acceso a la distinta literatura (no solo educacional), ni donde solo también pueden disponer de un catálogo gratuito con distintos títulos sobre investigación, experiencias y perspectivas desarrolladas en México, sino que asimismo se realizaron presentaciones de libros, eventos culturales y otras actividades (UAA, 2026).
Y eso no fue todo: durante esta edición en especial, se impulsó por primera vez la campaña “Ningún Gallo se queda atrás”, la cual consistía en invitar a la comunidad a apoyar para reunir recursos para ayudar a 31 estudiantes con una difícil situación económica durante todo un semestre, siendo el número de estudiantes un símbolo de su 31 aniversario.
Como pudimos notar, la Feria Universitaria es más que un simple evento: es arte, diversión, reunión, amor y conexión. Es un espacio donde las diferencias se encuentran, donde nacen nuevas experiencias y donde cada edición deja una historia que contar, recordándonos que la vida universitaria también se construye a través de los momentos que compartimos, las personas que conocemos y las historias que creamos juntos.
