Cole Tomas Allen se declaró inocente durante una audiencia federal celebrada en Washington. Las autoridades lo acusan de protagonizar un ataque armado durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca. El sospechoso enfrenta cargos relacionados con intento de asesinato contra el presidente Donald Trump y agresión contra un agente del Servicio Secreto. La audiencia duró pocos minutos y ocurrió bajo fuertes medidas de seguridad.
Allen compareció esposado, con grilletes y utilizando uniforme naranja de prisión. Sus abogados realizaron la declaración de inocencia durante la sesión judicial. El acusado permaneció en silencio frente al juez federal Trevor McFadden. La defensa también presentó una solicitud para impedir la participación directa de altos funcionarios del Departamento de Justicia. Los abogados argumentan posibles conflictos de interés debido a la presencia de varios funcionarios durante el ataque registrado el pasado 25 de abril.
Según la investigación federal, Allen ingresó armado al hotel Washington Hilton durante el evento político y disparó contra un agente del Servicio Secreto. El elemento de seguridad utilizaba chaleco antibalas y sobrevivió al ataque sin lesiones graves. Posteriormente, el agente respondió con cinco disparos, aunque no hirió a ninguna persona presente. Las autoridades confirmaron que el acusado llevaba armas, municiones y un cuchillo momentos antes del incidente dentro del recinto.
Los fiscales sostienen que Allen planeó el ataque semanas antes de la cena de corresponsales. El sospechoso reservó una habitación en el hotel desde principios de abril y viajó en tren desde California. Además, investigadores encontraron mensajes donde expresaba descontento con decisiones políticas de la administración republicana. La fiscalía también considera relevantes varios textos publicados antes del atentado. El caso podría derivar en cadena perpetua debido al cargo principal de intento de asesinato.
La defensa legal busca ahora la recusación de funcionarios como Todd Blanche y Jeanine Pirro. Ambos estuvieron presentes durante el ataque y podrían convertirse en testigos dentro del proceso judicial. El juez Trevor McFadden pidió a los fiscales responder formalmente antes del próximo 22 de mayo. Mientras tanto, Allen permanecerá detenido y regresará ante el tribunal el próximo 29 de junio para continuar con el proceso penal en su contra.
