México

XOCO RESISTE MEGAPROYECTOS PESE A SUSPENSIONES JUDICIALES

Megaproyectos en Xoco avanzan pese a suspensiones judiciales y vecinos alertan por agua, movilidad y pérdida de territorio

Pilar Chavez3 min de lectura
Compartir:
XOCO RESISTE MEGAPROYECTOS PESE A SUSPENSIONES JUDICIALES

El pueblo originario de Xoco enfrenta nuevamente la expansión inmobiliaria pese a tres suspensiones provisionales que ordenan frenar obras de megaproyectos en la zona. Los desarrollos Archandel Del Valle, Be Grand Del Valle y Square Coyoacán suman más de 316 mil metros cuadrados de construcción y mil 619 departamentos, mientras los habitantes denuncian que los trabajos continúan. Megaproyectos en Xoco también generan preocupación por el abasto de agua, la movilidad y el encarecimiento de la vivienda. Los pobladores señalan además una presunta cercanía entre autoridades y empresas inmobiliarias, mientras la Secretaría de Planeación, Ordenamiento Territorial y Coordinación Metropolitana aún no cumple, según los habitantes, con las resoluciones judiciales.

Los tres proyectos representan una transformación profunda para un pueblo que durante años ha enfrentado el avance de grandes desarrollos urbanos. De acuerdo con representantes vecinales, las nuevas construcciones incorporarían más de tres mil cajones de estacionamiento y aumentarían la presión sobre servicios que ya consideran insuficientes, especialmente el suministro de agua. En este contexto, los habitantes cuestionan que las autoridades permitan que las obras continúen mientras los tribunales revisan los amparos promovidos por el pueblo. Uno de los casos que genera mayor controversia es Square Coyoacán, ubicado frente a Xoco, en San Felipe 33, ya que el abogado Arturo Aparicio sostiene que el proyecto no cuenta con manifestación de construcción, aunque sí tiene un dictamen de impacto urbano.

La disputa por los Megaproyectos en Xoco también alcanza la relación entre autoridades, desarrolladores y vecinos. Tras reunirse con representantes del pueblo, el titular de Metrópolis, Enrique Irazoque Palazuelos, sostuvo que no tiene facultades para ordenar directamente la suspensión de las obras y que corresponde a la autoridad judicial determinar el cumplimiento de los amparos. Sin embargo, aceptó revisar las medidas de mitigación de los proyectos y trabajar en una propuesta para una posible moratoria urbana en Xoco y sus alrededores. La propuesta deberá presentarse el 4 de septiembre, de acuerdo con el abogado que acompaña al pueblo. Por ahora, los habitantes consideran insuficientes las respuestas institucionales frente al ritmo de crecimiento inmobiliario.

Otro punto de conflicto son las consultas vecinales previstas para grandes construcciones. Según Aparicio, el nuevo reglamento de impacto ambiental limita la participación ciudadana a opinar sobre las medidas de mitigación, sin permitir que los vecinos aprueben o rechacen los proyectos. Además, los resultados no tienen carácter vinculante y la decisión final corresponde a la Secretaría del Medio Ambiente capitalina. El abogado considera que este mecanismo podría desplazar otras formas de participación, como la consulta indígena y la consulta pública. La discusión resulta especialmente relevante en Xoco porque las consecuencias del desarrollo urbano ya se reflejan en el precio del suelo, la movilidad y el acceso al agua. Para los pobladores, el problema no consiste únicamente en nuevas torres, sino en la pérdida progresiva de las condiciones que permiten preservar su vida comunitaria.

La situación de Xoco se ha agravado desde el inicio de la construcción de la Torre Mítikah en 2008 y, según los habitantes, el crecimiento inmobiliario ha profundizado la gentrificación y la desigualdad. Los residentes originarios aseguran que sus familias enfrentan mayores dificultades para permanecer en el territorio debido al encarecimiento de la vivienda y denuncian problemas de movilidad, discriminación y agresiones relacionadas con algunas actividades tradicionales del pueblo. Incluso existe una recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos emitida en 2025 sobre la movilidad en la zona. En consecuencia, el conflicto actual trasciende la construcción de tres desarrollos: pone en juego el derecho de Xoco a conservar su identidad, su patrimonio y su territorio frente a una transformación urbana que los pobladores consideran cada vez más difícil de revertir.