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CRISIS EN LA FIFA: CUESTIONAN LIDERAZGO DE INFANTINO

Crisis en la FIFA crece tras acusaciones de tres confederaciones contra Infantino por el fallido plan comercial del Mundial 2026

Pilar Chavez3 min de lectura
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CRISIS EN LA FIFA: CUESTIONAN LIDERAZGO DE INFANTINO

La FIFA enfrenta una de sus mayores crisis internas luego de que la UEFA, la CONCACAF y la AFC acusaran a su presidente, Gianni Infantino, de romper la confianza con las instituciones que representan al futbol mundial. Las tres confederaciones criticaron con dureza el fallido proyecto para vender una participación en la Copa del Mundo a inversionistas de capital privado y consideraron que el episodio revela un problema de liderazgo, no únicamente de comunicación. En una carta abierta difundida el lunes, los organismos señalaron que el intento de negociar activos vinculados al Mundial constituyó una grave falta de criterio. La disputa podría tener consecuencias sobre la gobernanza de la FIFA y complicar la reelección de Infantino prevista para marzo.

El conflicto creció después de que la FIFA abandonara el proyecto y ofreciera disculpas por los errores cometidos durante su desarrollo. Sin embargo, las confederaciones consideran insuficiente esa explicación. En su carta, UEFA, CONCACAF y AFC cuestionaron que el organismo haya presentado el episodio como un problema de comunicación, cuando, a su juicio, representó una pérdida fundamental de confianza. También criticaron la reunión de emergencia celebrada en Marruecos, pues señalaron que ningún miembro del Consejo de la FIFA ni representantes de las asociaciones nacionales participaron en ella. Para las confederaciones, esa dinámica concentró las decisiones en altos directivos contratados por la propia FIFA y reforzó la percepción de que Infantino opera con demasiada autonomía.

La crisis en la FIFA ya comenzó a trasladarse al terreno político y electoral. La UEFA había amenazado anteriormente con boicotear el Mundial y otras competiciones organizadas por el máximo organismo del futbol, mientras Noruega pidió públicamente la renuncia de Infantino. Inglaterra, además, retiró su respaldo a la reelección del dirigente, aumentando la presión sobre una candidatura que hasta ahora parecía contar con una posición sólida. La ofensiva conjunta de tres confederaciones resulta especialmente significativa porque representan regiones fundamentales para la estructura global del futbol. Si el enfrentamiento continúa, la FIFA podría enfrentar mayores dificultades para mantener consensos entre sus miembros y organizar sus principales competencias con una imagen de unidad.

Por otro lado, la FIFA respondió defendiendo a Infantino y denunció un supuesto esfuerzo coordinado para debilitar su liderazgo. El organismo también quedó bajo escrutinio por un reporte de The Daily Telegraph sobre un pago de salida realizado por la UEFA a una empleada que trabajó con Infantino durante su etapa como secretario general del organismo europeo. La UEFA confirmó el pago y aseguró que cumplió con las normas vigentes en aquel momento. Este nuevo frente añade presión a una disputa que ya dejó de concentrarse exclusivamente en el fallido proyecto de inversión. En este contexto, el principal desafío para Infantino será recuperar la confianza de las organizaciones que deben trabajar con él y demostrar que la FIFA mantiene una conducción colectiva.

El choque entre Infantino y las principales confederaciones plantea una pregunta de fondo sobre quién debe definir el rumbo económico y político del futbol internacional. El Mundial representa el principal activo de la FIFA y cualquier intento de modificar su estructura comercial puede afectar intereses de federaciones, clubes, jugadores e inversionistas. Por eso, la reacción de UEFA, CONCACAF y AFC trasciende el desacuerdo con una propuesta concreta: cuestiona la forma en que el presidente ejerce su autoridad. Si las tensiones persisten hasta la elección de marzo, el proceso de reelección podría convertirse en una prueba de poder para Infantino y en un debate más amplio sobre el modelo de gobernanza que tendrá la FIFA en los próximos años.