La edición 2026 de la verbena más importante del país
terminó con inconformidad para decenas de vendedores provenientes de otros
estados. Las ventas bajas en la feria sorprendieron incluso a
comerciantes con años de experiencia en eventos masivos. Muchos aseguraron que
apenas lograron recuperar lo invertido en renta, transporte, hospedaje y
mercancía, mientras otros decidieron retirarse antes del cierre oficial para
evitar mayores pérdidas. Aunque la Feria Nacional de San Marcos mantuvo una
importante afluencia de visitantes y conciertos multitudinarios, varios
locatarios señalaron que el consumo disminuyó considerablemente y que el
público gastó menos que en años anteriores. La situación encendió alertas entre
quienes dependen económicamente de esta temporada.
COMERCIANTES REPORTAN MENOR CONSUMO
Los vendedores foráneos explicaron que llegaron a
Aguascalientes con expectativas altas debido al historial comercial de la
Feria. Sin embargo, el comportamiento del público cambió. Algunos comerciantes
afirmaron que hubo recorridos constantes de visitantes, pero pocas compras
reales. Los giros más afectados fueron alimentos, ropa, accesorios y bisutería,
sectores que dependen del consumo inmediato de los asistentes. Además, varios
señalaron que los costos operativos aumentaron en comparación con otras
ediciones. La renta de espacios y los gastos logísticos dejaron márgenes
mínimos de ganancia. En este contexto, algunos optaron por vender o traspasar
sus puestos durante los últimos días. Para muchos, el reto ya no fue ganar
dinero, sino evitar terminar endeudados tras la temporada.
PIDEN CAMBIOS PARA LA FERIA 2027
Los afectados consideran que las ventas bajas en la feria
reflejan un problema más amplio relacionado con la distribución de espacios, la
saturación comercial y el menor poder adquisitivo de los visitantes. Algunos
comerciantes comentaron que desde hace dos años perciben una disminución
gradual en las ganancias. Además, señalaron que ahora existe más competencia
dentro y fuera del perímetro ferial. Pese al panorama complicado, la mayoría
mantiene interés en regresar en 2027, siempre que existan ajustes por parte del
Patronato. Entre las principales peticiones destacan reducir costos de
instalación y mejorar la organización de zonas comerciales. La preocupación
crece porque la Feria sigue siendo considerada una de las vitrinas económicas
más importantes del país para pequeños y medianos negocios.
UNA FERIA EXITOSA… PERO NO PARA TODOS
Aunque la Feria Nacional de San Marcos 2026 registró
conciertos llenos, actividades culturales y una importante presencia turística,
la experiencia económica no fue igual para todos los sectores. El contraste
entre la alta asistencia y el bajo consumo dejó dudas sobre el impacto real de
la derrama económica en los comerciantes independientes. Especialistas y
locatarios coinciden en que el reto para futuras ediciones será equilibrar el
atractivo turístico con condiciones comerciales sostenibles. De lo contrario,
algunos negocios podrían dejar de participar en próximos años. La situación
también abre una discusión sobre cómo las grandes ferias nacionales enfrentan
cambios en los hábitos de consumo y en la economía de las familias mexicanas.
