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EL DRAMA OLVIDADO TRAS LOS TERREMOTOS EN VENEZUELA

Zonas afectadas por los terremotos en Venezuela enfrentan daños, reclamos por ayuda y una lenta recuperación tras la emergencia

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EL DRAMA OLVIDADO TRAS LOS TERREMOTOS EN VENEZUELA
Mientras la atención internacional permanece concentrada en La Guaira por la magnitud de la devastación provocada por los terremotos del pasado 24 de junio, habitantes de otras comunidades venezolanas denuncian que la ayuda oficial avanza con lentitud y que sus necesidades han quedado relegadas. Vecinos de distintas localidades aseguran que enfrentan pérdidas materiales, viviendas dañadas e incertidumbre sin recibir la misma respuesta institucional que otras zonas con mayor cobertura mediática.

La Guaira concentra gran parte de los esfuerzos de rescate debido a que el doble sismo dejó miles de víctimas y provocó el colapso de decenas de edificios. Sin embargo, residentes de El Junquito, Carayaca, Colonia Tovar, Turmero y varias comunidades del estado Yaracuy afirman que también enfrentan una emergencia importante y solicitan mayor apoyo para atender a las familias damnificadas. Las zonas afectadas por los terremotos en Venezuela muestran un panorama complejo que va más allá del principal foco de la tragedia.

En El Junquito, ubicado al noroeste de Caracas, comerciantes y habitantes reportan la destrucción de restaurantes, viviendas, escuelas y otros inmuebles. Vecinos relatan que, durante las primeras horas posteriores a los sismos, la propia comunidad organizó las labores de rescate y auxilio para sacar a personas atrapadas entre los escombros, distribuir alimentos y ofrecer refugio temporal a quienes perdieron sus hogares.

Los habitantes de esta localidad también expresan preocupación porque muchas construcciones todavía esperan inspecciones técnicas que permitan determinar si permanecen en condiciones seguras o representan un riesgo para quienes aún viven en ellas. Además, comerciantes afectados piden un plan de reconstrucción que permita recuperar la actividad económica de una zona reconocida por su oferta gastronómica y turística.

Las críticas también alcanzan a Carayaca, donde familias reportan falta de energía eléctrica, agua potable, alimentos y artículos básicos para atender a menores de edad, personas enfermas y adultos mayores. Habitantes de esta comunidad consideran que la asistencia humanitaria resulta insuficiente frente a la magnitud de los daños ocasionados por los terremotos y piden una respuesta más amplia por parte de las autoridades.

En contraste con estos señalamientos, autoridades venezolanas sostienen que organismos como Protección Civil, bomberos, la Guardia Nacional y cuerpos policiales mantienen presencia en las comunidades afectadas. Funcionarios del Gobierno rechazan las versiones sobre un supuesto abandono institucional y aseguran que continúan las labores de asistencia, limpieza y atención para las familias que resultaron perjudicadas por los movimientos telúricos.

Otra de las localidades golpeadas es la Colonia Tovar, uno de los destinos turísticos más emblemáticos del país. En esta población de arquitectura alemana, varias edificaciones quedaron inhabitables y cientos de personas debieron abandonar sus viviendas por motivos de seguridad. Las autoridades regionales confirmaron víctimas mortales y el traslado de cientos de habitantes hacia refugios temporales mientras avanzan las evaluaciones estructurales.

En Turmero, estado Aragua, continúan las labores de búsqueda en un conjunto habitacional donde un edificio colapsó durante los sismos. Equipos de rescate mantienen los trabajos para localizar a las personas que permanecen desaparecidas, mientras familiares esperan noticias entre la incertidumbre. La emergencia mantiene activos los operativos en diferentes puntos del país pese al paso de los días.

El estado Yaracuy también registra daños importantes, aunque la magnitud de las afectaciones difiere de la observada en La Guaira. Viviendas, carreteras, sistemas de alumbrado público y redes de agua presentan deterioros que preocupan a los habitantes, quienes temen nuevos colapsos debido a las réplicas. Las zonas afectadas por los terremotos en Venezuela continúan enfrentando desafíos humanitarios y de reconstrucción que podrían extenderse durante varios meses.