El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su gobierno elevará al 50% los aranceles aplicados a diversos productos provenientes de Canadá, entre ellos automóviles, camiones, autopartes y acero, a partir del 1 de enero de 2027, después del fracaso de las negociaciones comerciales entre ambos países. La medida representa una nueva escalada en el conflicto económico que mantiene Washington con uno de sus principales socios comerciales.
Trump informó sobre la decisión mediante su red Truth Social y aseguró que las empresas que fabriquen sus vehículos dentro de Estados Unidos no tendrán que pagar estos gravámenes. El mandatario también acusó a Canadá de mantener prácticas comerciales perjudiciales para la economía estadounidense y defendió el incremento de las tarifas como una medida para proteger la producción nacional.
Los aranceles de Trump a Canadá alcanzarán a sectores estratégicos para la relación comercial entre ambas naciones, especialmente a la industria automotriz y siderúrgica, que mantienen cadenas de producción altamente integradas en América del Norte. La decisión surge después de que las conversaciones entre Washington y Ottawa no lograron concretar un nuevo entendimiento comercial.
El conflicto comercial ya había provocado nuevas tensiones durante las últimas semanas, debido a la aplicación de aranceles estadounidenses sobre productos canadienses y a la respuesta anunciada por el gobierno del primer ministro Mark Carney. Canadá prepara medidas de represalia contra productos estadounidenses, mientras ambos gobiernos intercambian acusaciones sobre el fracaso de las negociaciones.
La administración estadounidense ha defendido anteriormente sus medidas contra Canadá bajo la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930, una disposición que permite imponer gravámenes de hasta 50% cuando Washington considera que otro país aplica un trato desigual o discriminatorio al comercio estadounidense. En julio, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos justificó acciones similares contra importaciones canadienses.
El nuevo anuncio aumenta la incertidumbre sobre el futuro de la relación económica entre Estados Unidos y Canadá y podría generar consecuencias para las cadenas de suministro de la región. Además, la disputa ocurre en un momento clave para la cooperación comercial de América del Norte, donde México también participa mediante el T-MEC y mantiene una estrecha integración con las industrias automotrices de ambos países.
La aplicación de los aranceles de Trump a Canadá está prevista para el 1 de enero de 2027, aunque todavía existe margen para que Washington y Ottawa retomen las negociaciones antes de esa fecha. Por ahora, el anuncio confirma una nueva escalada en la disputa comercial entre dos países que durante décadas mantuvieron una de las relaciones económicas más estrechas del mundo.
