La iniciativa plantea modificar la Constitución para impedir que personas que tengan una nacionalidad adicional a la mexicana puedan competir por la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. Para poder aspirar a alguno de estos cargos, tendrían que renunciar previamente a su segunda nacionalidad.
La propuesta también establece restricciones para quien ya ocupe la Presidencia: no podría adquirir o solicitar otra nacionalidad, utilizar un pasaporte extranjero, ejercer derechos políticos en otro país ni acogerse a la protección diplomática de otra nación.
¿Por qué se propone esta reforma?
El argumento del Gobierno es que quienes ocupen los cargos de mayor responsabilidad política deben mantener su lealtad al Estado mexicano y colocar los intereses del país por encima de cualquier otra nacionalidad. Sin embargo, la propuesta ha provocado críticas de la oposición, que considera que podría afectar los derechos políticos de millones de mexicanos que viven en el extranjero y cuentan con doble nacionalidad.
Además, el debate no se limita a la oposición. La iniciativa también ha generado dudas dentro del Partido Verde Ecologista de México, aliado de Morena, debido a que algunos de sus propios integrantes cuentan con doble nacionalidad. Su coordinador en el Senado, Manuel Velasco, reconoció que todavía existen diferencias dentro de la bancada.
¿Ya fue aprobada?
No. La propuesta avanzó en la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, pero todavía debe pasar por el pleno y posteriormente por el Senado. Al tratarse de una reforma constitucional, necesita una mayoría calificada de dos terceras partes de los legisladores presentes en ambas cámaras. En la Cámara de Diputados el oficialismo y sus aliados cuentan con un margen amplio, pero en el Senado la votación es mucho más cerrada, por lo que las diferencias internas podrían ser determinantes.
El tema también ha adquirido una dimensión política debido a que uno de los personajes que podría verse afectado es el exgobernador de Tamaulipas Francisco García Cabeza de Vaca, quien posee nacionalidad mexicana y estadounidense.
Por ahora, la discusión continúa en el Congreso y será necesario esperar el proceso legislativo para saber si la propuesta se mantiene en sus términos actuales o sufre modificaciones.
En otras palabras: tener doble nacionalidad no significa que una persona pierda sus derechos como mexicana, pero esta reforma busca establecer nuevos límites para quienes quieran ocupar algunos de los cargos públicos más importantes del país.
