El Coyote encontró un aliado inesperado para enfrentar a ACME: la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco). La dependencia respondió en redes sociales a la campaña de Coyote vs. ACME, película animada que llegará a los cines mexicanos el 27 de agosto, y ofreció atender la queja del personaje por los productos que, durante décadas, han convertido sus intentos de atrapar al Correcaminos en una cadena de fracasos. La interacción surgió después de que Zima Entertainment, distribuidora de la cinta en México, etiquetara a Profeco en una publicación promocional. Con humor, la dependencia aseguró que también defendería los derechos de la “fauna consumidora del desierto”, llevando la conocida disputa entre Coyote y ACME al terreno de los derechos del consumidor.
La campaña de la película aprovechó así uno de los elementos más reconocibles de los clásicos cortos de Looney Tunes: los productos ACME que nunca cumplen las expectativas del Coyote. En Instagram, Zima publicó una ilustración en la que el personaje sostiene un cartel con la frase “Si Profeco conmigo, ¿quién contra mí?”, acompañada de una referencia a los años que lleva comprando artículos que supuestamente deberían ayudarlo a capturar al Correcaminos. La distribuidora incluso cuestionó directamente a Profeco sobre el caso y señaló que, pese a las numerosas compras realizadas por el personaje, ninguno de los productos ha funcionado. La respuesta de la dependencia convirtió la promoción en una conversación viral con un giro institucional inesperado.
En tono de broma, Profeco y Coyote quedaron del mismo lado cuando la dependencia invitó al personaje a presentar formalmente su queja. “Que Coyote presente su queja y con gusto lo atendemos”, respondió la cuenta oficial, antes de añadir que la institución protege los derechos de todas las personas, incluida la peculiar “fauna consumidora del desierto”. Además, Profeco recomendó al personaje utilizar el Teléfono del Consumidor o acudir a la Oficina de Defensa del Consumidor más cercana a su “desértica localidad”. La respuesta funciona como parte de la conversación promocional, pero también muestra cómo las instituciones públicas utilizan referencias de la cultura popular para acercarse a las audiencias digitales y participar en campañas que generan interacción en redes sociales.
El estreno de Coyote vs. ACME tiene además una historia particular detrás de su llegada a las salas. Warner Bros. produjo la película en 2022, pero un año después decidió cancelarla para obtener una deducción fiscal, decisión que provocó una fuerte reacción dentro de la comunidad cinematográfica. Finalmente, el estudio reconsideró su estrategia y optó por vender los derechos de la cinta. En Estados Unidos, Ketchup Entertainment adquirió la producción, mientras que Zima Entertainment se encargará de su distribución en México. La película combina acción real con personajes animados y retoma la dinámica clásica del Coyote frente al Correcaminos, aunque ahora lleva el conflicto con ACME a una historia de mayor duración.
La campaña de Profeco y el Coyote aporta un ingrediente adicional al lanzamiento de una película que ya había generado interés antes de llegar a los cines. Más allá del chiste, la interacción demuestra el potencial de combinar personajes conocidos, referencias nostálgicas y comunicación institucional para llamar la atención del público. También permite que una campaña cinematográfica conecte con una conversación cotidiana sobre consumidores, productos defectuosos y derechos frente a las empresas. Para el Coyote, quizá esta sea finalmente la oportunidad de conseguir respaldo contra ACME después de décadas de intentos fallidos. Para la película, en cambio, la respuesta de Profeco representa una forma ingeniosa de mantener vigente la conversación justo antes de su estreno en México.
