Hernán Geovani Ojeda Elenes, ciudadano mexicano originario de Culiacán, Sinaloa, se declaró culpable ante una corte federal de Estados Unidos por participar durante varios años en una organización dedicada a fabricar fentanilo en México y posteriormente introducirlo de manera ilegal al territorio estadounidense para su distribución y venta.
De acuerdo con documentos judiciales citados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Ojeda Elenes reconoció su participación en una conspiración que operó entre 2019 y 2024 junto con su padre, Hernán Domingo Ojeda López, además de otros integrantes de una organización criminal establecida en Sinaloa.
RECONOCE PRODUCCIÓN DE GRANDES CANTIDADES
La dimensión del caso destaca por la cantidad de droga que las autoridades estadounidenses atribuyen al acusado. Los documentos judiciales señalan que Ojeda Elenes participó en la elaboración y distribución de varias toneladas métricas de fentanilo durante el periodo que abarcó la conspiración, antes de que diferentes integrantes trasladaran el producto hacia Estados Unidos para comercializarlo.
El acusado también reconoció que la organización adquirió precursores químicos provenientes de empresas establecidas en China para utilizarlos durante la producción de fentanilo. Las autoridades estadounidenses señalaron que esas sustancias llegaron posteriormente hasta un laboratorio instalado en México, donde Ojeda Elenes participó en las actividades relacionadas con la fabricación de la droga.
Entre los productos mencionados en los documentos judiciales aparecen 4-piperidona y N-fenilpiperidin-4-amina, sustancias que las autoridades relacionaron con la producción del opioide sintético. El acusado admitió haber utilizado estos productos dentro del proceso de fabricación y posteriormente haber participado, junto con otros integrantes de la organización, en el traslado de la droga hacia Estados Unidos.
El Departamento de Justicia estadounidense sostuvo que la organización produjo grandes cantidades de fentanilo destinadas al mercado de ese país. A. Tysen Duva, fiscal general adjunto de la División Penal, afirmó que las autoridades continuarán persiguiendo a las personas involucradas en la fabricación y tráfico de sustancias ilícitas que ingresan al territorio estadounidense.
EU LO VINCULA CON EL CÁRTEL DE SINALOA
Brian Clark, jefe adjunto de Operaciones de la Región 5 del Pacífico Suroeste de la Administración para el Control de Drogas, señaló que Ojeda Elenes fabricó fentanilo para el Cártel de Sinaloa, de acuerdo con la postura expresada por la agencia estadounidense durante el desarrollo del proceso judicial.
La acusación también establece que la organización utilizó una cadena de suministro internacional para obtener materiales necesarios para producir la droga en México. Posteriormente, sus integrantes trasladaron el fentanilo hacia Estados Unidos, donde buscaban distribuirlo y obtener ganancias mediante su comercialización, según los documentos presentados ante las autoridades judiciales de ese país.
El caso comenzó a avanzar en territorio estadounidense después de que Ojeda Elenes fuera trasladado desde México en enero de 2026. El Departamento de Justicia agradeció al gobierno mexicano la colaboración que permitió concretar su traslado y garantizar que el acusado compareciera ante una corte federal estadounidense para enfrentar los cargos correspondientes.
Ojeda Elenes había formado parte del grupo de 37 presuntos integrantes de organizaciones criminales trasladados de México a Estados Unidos durante enero de este año. Reportes publicados en ese momento identificaron al acusado con el alias de “Inge” y señalaron que enfrentaba acusaciones relacionadas con actividades de tráfico de drogas.
ENFRENTA UNA PENA MÍNIMA DE 10 AÑOS
La declaración de culpabilidad fue aceptada por la jueza federal Ana C. Reyes, aunque hasta este jueves las autoridades judiciales estadounidenses todavía no habían establecido una fecha para dictar la sentencia correspondiente contra el ciudadano mexicano.
Por los delitos reconocidos ante la corte, Ojeda Elenes enfrenta una pena mínima obligatoria de 10 años de prisión y una pena máxima de cadena perpetua. El tribunal determinará finalmente la sanción después de revisar las Directrices de Sentencia de Estados Unidos y considerar otros factores establecidos por la legislación de ese país.
La investigación permanece bajo responsabilidad de la Administración para el Control de Drogas y de Investigaciones de Seguridad Nacional. Las autoridades estadounidenses mantienen abiertas las indagatorias relacionadas con la organización y las operaciones que permitieron fabricar y trasladar grandes cantidades de fentanilo desde México hacia Estados Unidos.
Los fiscales Erik Cervantes y Kirk Handrich, integrantes de la Sección de Lavado de Dinero, Narcóticos y Decomiso de la División Penal del Departamento de Justicia, participan en el proceso judicial contra Ojeda Elenes. Su trabajo forma parte de las acciones estadounidenses para perseguir redes dedicadas a la producción y distribución internacional de drogas.
El proceso contra Ojeda Elenes representa otro caso en el que autoridades estadounidenses buscan responsabilizar judicialmente a ciudadanos mexicanos relacionados con organizaciones dedicadas al tráfico de fentanilo. La declaración de culpabilidad permite avanzar hacia la etapa de sentencia, mientras las autoridades mantienen abierta la investigación sobre otros posibles participantes y las operaciones de suministro utilizadas por la organización.
