La presencia cada vez mayor de lirio acuático en la presa Abelardo L. Rodríguez, ubicada en el municipio de Jesús María, mantiene en alerta a especialistas ambientales que consideran indispensable aplicar una estrategia integral para rescatar la presa Abelardo Rodríguez, debido a las consecuencias que esta planta invasora puede generar sobre la biodiversidad, las actividades productivas y la calidad del agua que abastece a importantes zonas agrícolas del estado.
Luis Felipe Lozano Román, integrante de la Asociación de Profesionistas en Biología de Aguascalientes, explicó que la rápida expansión del lirio acuático responde a una combinación de factores ambientales y humanos que favorecen su crecimiento durante gran parte del año, entre ellos los escurrimientos provenientes de actividades agrícolas y pecuarias, posibles descargas domésticas cercanas, las elevadas temperaturas y la ausencia de programas permanentes para vigilar y controlar la proliferación de esta especie.
El especialista señaló que el avance del lirio acuático representa una amenaza para distintas actividades económicas y recreativas, debido a que la cobertura vegetal dificulta la pesca deportiva, disminuye el atractivo turístico de la presa y deteriora la calidad del agua utilizada para irrigar cerca de 700 hectáreas de cultivo, además de provocar una reducción considerable en los niveles de oxígeno disponibles para peces, aves acuáticas e invertebrados que habitan en el embalse.
Recordó que un escenario similar ocurrió hace algunos años en la presa El Niágara, donde la falta de control sobre esta planta ocasionó mortandad de fauna acuática y afectaciones importantes para quienes dependían de la actividad pesquera, situación que evidencia la importancia de actuar con oportunidad antes de que el problema alcance dimensiones más difíciles de atender en la presa Abelardo L. Rodríguez.
Ante este panorama, Lozano Román propuso que las autoridades estatales y municipales desarrollen un diagnóstico completo sobre la calidad del agua, identifiquen con precisión las fuentes de contaminación que aportan nutrientes al Río Morcinique y mantengan un programa permanente de extracción mecánica del lirio, con la participación coordinada del Ayuntamiento de Jesús María, el Instituto del Agua del Estado de Aguascalientes y la Comisión Nacional del Agua.
Asimismo, planteó la creación de un sistema estatal de monitoreo que permita detectar de manera oportuna problemas relacionados con contaminación y especies invasoras en los principales cuerpos de agua de la entidad, con el propósito de prevenir afectaciones ambientales mayores y fortalecer la vigilancia ecológica mediante acciones continuas que garanticen mejores condiciones para los ecosistemas acuáticos.
Por su parte, la presidenta de la Asociación Movimiento Ambiental, María Guadalupe Castorena Esparza, coincidió en que el retiro del lirio acuático debe realizarse mediante métodos manuales o mecánicos acompañados de estrategias permanentes de control, ya que las jornadas de limpieza aisladas únicamente ofrecen resultados temporales y permiten que la planta vuelva a expandirse con rapidez en poco tiempo.
La ambientalista añadió que el material extraído puede aprovecharse para la elaboración de composta, papel o sustratos destinados al cultivo, siempre que estos procesos respeten las condiciones naturales del ecosistema y eviten generar nuevos impactos ambientales, una alternativa que también contribuiría a dar un manejo más sustentable a los residuos vegetales obtenidos durante las labores de limpieza.
Especialistas ambientales coincidieron en que la situación que enfrenta este embalse refleja la necesidad de fortalecer las políticas públicas de conservación y manejo de los recursos hídricos en Aguascalientes, pues únicamente mediante una estrategia integral para rescatar la presa Abelardo Rodríguez será posible recuperar el equilibrio ecológico, proteger la biodiversidad y garantizar la disponibilidad de agua para las actividades agrícolas, recreativas y ambientales que dependen de este importante cuerpo de agua.
