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CIRUJANA VENEZOLANA ENFRENTÓ LA TRAGEDIA CON 45 OPERACIONES

La labor médica tras el terremoto en Venezuela refleja el esfuerzo de especialistas que salvaron vidas en medio de la emergencia

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CIRUJANA VENEZOLANA ENFRENTÓ LA TRAGEDIA CON 45 OPERACIONES
La respuesta del personal de salud tras el doble terremoto que sacudió a Venezuela dejó numerosas historias de entrega y compromiso, entre ellas la de la cirujana traumatóloga Yesi Medina, quien participó en 45 intervenciones quirúrgicas durante las primeras dos semanas posteriores al desastre. Su experiencia refleja la intensidad de la labor médica tras el terremoto en Venezuela, en un contexto marcado por la llegada constante de personas con lesiones graves y la presión sobre los hospitales públicos.

La especialista, de 38 años y adscrita al Hospital Domingo Luciani de Caracas, recordó que los primeros pacientes comenzaron a ingresar apenas minutos después de los sismos. En cuestión de horas, las áreas de urgencias quedaron completamente saturadas con niños, adultos y personas mayores que requerían atención inmediata, mientras los equipos médicos organizaban espacios improvisados para atender a quienes esperaban una intervención o una valoración especializada.

Durante los primeros días de la emergencia, Medina encabezó 30 cirugías y colaboró como asistente en otras 15, dentro de un equipo conformado por cerca de 30 especialistas que logró realizar 215 operaciones. Entre los casos atendidos figuraron personas con fracturas múltiples, quemaduras severas, lesiones por aplastamiento y traumatismos ocasionados por derrumbes, accidentes en elevadores y explosiones derivadas del movimiento telúrico.

La médica relató que uno de los primeros casos correspondió a una joven que sufrió fracturas en la columna y la pelvis después de que el ascensor donde viajaba con su familia se desplomara durante el terremoto. Poco después llegó un joven de 18 años con quemaduras en el 40 por ciento de su cuerpo y diversas fracturas provocadas por la explosión de un tanque de gas en su vivienda, lo que obligó a una intervención inmediata.

Entre las decenas de procedimientos realizados destacaron alrededor de 50 fasciotomías, una técnica utilizada para aliviar el síndrome compartimental y evitar daños irreversibles en músculos y tejidos. Estas intervenciones permitieron preservar extremidades y mejorar el pronóstico de numerosos pacientes que presentaban lesiones provocadas por el peso de estructuras colapsadas durante el desastre.

Sin embargo, Medina reconoció que la operación más difícil involucró a un niño de ocho años, la misma edad que tiene su hijo. El menor llegó con lesiones por aplastamiento que comprometían completamente una de sus piernas, por lo que el equipo médico decidió amputar la extremidad por encima de la rodilla para preservar su vida. La especialista confesó que la experiencia representó un fuerte impacto emocional, aunque encontró la fortaleza necesaria para continuar atendiendo a los demás pacientes.

La cirujana también destacó la solidaridad mostrada por la población venezolana durante la emergencia, ya que ciudadanos, empresas y miembros de la diáspora donaron insumos médicos, alimentos y materiales indispensables para mantener la atención hospitalaria. Incluso personas con recursos limitados entregaron gasas, alcohol y comida preparada para apoyar al personal de salud y a quienes permanecían hospitalizados.

A pesar de las dificultades que enfrenta el sistema sanitario venezolano, el Hospital Domingo Luciani logró responder al incremento extraordinario de pacientes gracias al esfuerzo coordinado de médicos, enfermeras, voluntarios y donantes. Para Yesi Medina, la labor médica tras el terremoto en Venezuela encontró su mayor motivación en la recuperación de los pacientes, cuya gratitud permitió al personal sanitario mantener la fortaleza necesaria para continuar salvando vidas en medio de una de las mayores emergencias recientes del país.