Francisco García Cabeza de Vaca y su familia directa concentran al menos 28 propiedades inmobiliarias en el condado de Hidalgo, Texas, con un valor catastral conjunto cercano a 3.8 millones de dólares, de acuerdo con los registros citados en la investigación. El patrimonio de Cabeza de Vaca incluye casas, terrenos, inmuebles ligeros y propiedades compartidas con familiares, principalmente en McAllen, Mission, Alamo y Alton. El exgobernador de Tamaulipas llegó a registrar 10 inmuebles a su nombre, aunque el 17 de abril de 2025 vendió tres fincas ubicadas sobre West Business Highway 83. El dato cobra relevancia porque el exmandatario permanece prófugo en Estados Unidos desde finales de 2022 y enfrenta una orden de captura en México.
Los registros muestran una fuerte concentración geográfica de los bienes. Ocho propiedades vinculadas a García Cabeza de Vaca y su esposa, Mariana Gómez Leal, se encuentran sobre South 49th Lane, en McAllen, mientras otros terrenos aparecen en calles cercanas y comparten ubicación con inmuebles de sus hermanos. Francisco Javier García también figura como propietario de casas móviles en Alamo y de terrenos en Mission y McAllen. Su hermano Ismael registra cuatro propiedades, entre ellas una casa móvil y una residencia en Alamo; José Manuel aparece con tres inmuebles, incluido uno compartido con Lorena Bernal. Además, María de Lourdes, madre del exgobernador, posee una residencia en el desarrollo The Oaks at Cimarron, en Mission.
El patrimonio de Cabeza de Vaca también presenta movimientos recientes y diferencias importantes en la valuación de algunos inmuebles. Las tres fincas consecutivas de 106, 108 y 110 West Business Highway 83, cuyo valor catastral conjunto superaba los 356 mil dólares, cambiaron de propietario el 17 de abril de 2025. Al mismo tiempo, algunos terrenos asociados con el exgobernador y su hermano José Manuel incrementaron considerablemente su valor fiscal: uno de los registros señala una duplicación y otro un aumento de hasta 2.5 veces. Estos cambios no significan por sí mismos una irregularidad, pero muestran la evolución de un portafolio inmobiliario que combina propiedades residenciales, terrenos y activos ubicados en una zona fronteriza con actividad económica creciente.
La situación patrimonial adquiere otra dimensión por los antecedentes de las investigaciones mexicanas. En 2021, la Unidad de Inteligencia Financiera presentó ante la Cámara de Diputados información sobre propiedades y operaciones atribuidas a la familia García Cabeza de Vaca, además de señalar presuntas empresas fachada, triangulación de recursos y adquisiciones mediante terceros. Posteriormente, la Fiscalía General de la República obtuvo órdenes de aprehensión contra el exgobernador por delitos relacionados con delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. En febrero de 2026, según la información proporcionada, la Suprema Corte de Justicia de la Nación validó de manera definitiva la orden de captura. García Cabeza de Vaca ha rechazado los señalamientos y sostiene que enfrenta una persecución política.
El mapa inmobiliario en Texas resulta especialmente relevante porque se conoce mientras el exmandatario mantiene su residencia fuera de México y enfrenta un proceso que ha limitado incluso sus aspiraciones políticas. En 2024, el Tribunal Electoral determinó que no podía competir por una diputación federal plurinominal debido a los mandamientos judiciales vigentes. Ahora, sus declaraciones sobre una eventual candidatura presidencial para 2030 volvieron a colocar su situación jurídica en el debate público. El contraste entre sus aspiraciones políticas y el tamaño del patrimonio familiar registrado en Estados Unidos alimenta nuevas preguntas sobre el origen, administración y evolución de esos bienes. Sin embargo, los registros catastrales acreditan propiedad y valuación, no prueban por sí solos la comisión de un delito, una distinción fundamental para interpretar los datos.
