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GUAYABA DE CALVILLO BUSCA DAR EL SALTO A NUEVOS MERCADOS

La guayaba de Calvillo busca nuevos mercados con expertos internacionales, innovación agrícola e indicación geográfica protegida

Hector Allan3 min de lectura
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GUAYABA DE CALVILLO BUSCA DAR EL SALTO A NUEVOS MERCADOS

Aguascalientes reunió esta semana a especialistas de Dinamarca, Colombia, Estados Unidos y México para discutir el futuro de la guayaba de Calvillo, uno de los cultivos más representativos del estado. El Segundo Simposio Internacional de la Guayaba se realiza del 29 al 31 de octubre en el Foro 3C y en Calvillo. El encuentro no busca solamente intercambiar técnicas agrícolas. También pone sobre la mesa un reto mayor: cómo lograr que un producto con reconocimiento nacional e indicación geográfica protegida genere más valor para quienes lo producen y encuentre nuevos mercados fuera del país.

CALVILLO PRODUCE, PERO TAMBIÉN NECESITA VENDER MEJOR

De acuerdo con cifras presentadas por el Gobierno del Estado, Calvillo cuenta con más de 4 mil hectáreas dedicadas a este cultivo y produce alrededor de 88 mil toneladas al año. La actividad genera ingresos para unas 2 mil 500 familias. Además, Aguascalientes se ubica entre los principales productores nacionales de guayaba. Sin embargo, producir mucho no garantiza por sí mismo mejores ingresos. El verdadero desafío está en transformar, empacar, distribuir y colocar la fruta en mercados donde pueda venderse con mayor valor. Ese punto explica por qué el simposio incluye temas de agroindustria, innovación y comercialización, además de producción agrícola.

LA INDICACIÓN GEOGRÁFICA CAMBIÓ EL JUEGO

La guayaba de Calvillo obtuvo este año la protección de Indicación Geográfica por parte del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. El reconocimiento identifica oficialmente a la variedad “Media China” producida en el municipio y establece reglas específicas para utilizar ese nombre. No se trata solo de una etiqueta bonita. La protección puede convertirse en una herramienta para diferenciar el producto frente a otras regiones, combatir usos indebidos del nombre y abrir la puerta a estrategias de comercialización más sofisticadas. Además, el IMPI contempla trámites para buscar reconocimiento internacional de esta indicación conforme a tratados comerciales vigentes.

EXPERTOS BUSCAN RESPUESTAS PARA UN CAMPO QUE CAMBIA

Durante el simposio se abordarán temas como la domesticación de la guayaba, modelos agroindustriales europeos y las perspectivas de este cultivo en México. También habrá talleres, paneles y recorridos técnicos en Calvillo. El intercambio llega en un momento donde los productores enfrentan desafíos relacionados con clima, costos, infraestructura y competencia. El Gobierno del Estado ha impulsado apoyos para tecnificación, mallas antigranizo y procesos agroindustriales. Sin embargo, la innovación tendrá sentido solo si termina reflejándose en mayor productividad y mejores condiciones de venta para quienes trabajan directamente en las huertas.

DE LA HUERTA AL MERCADO INTERNACIONAL

La gobernadora Tere Jiménez planteó ampliar la presencia de la guayaba en Estados Unidos y Canadá. También propuso explorar nuevos canales de consumo dentro del país, como cooperativas escolares. La posibilidad existe, pero competir afuera implica más que producir una fruta de buena calidad. Exige cumplir estándares sanitarios, garantizar trazabilidad, mantener volúmenes constantes y construir una marca regional reconocible. Ahí es donde la indicación geográfica puede jugar un papel importante. El producto ya cuenta con un origen protegido; ahora falta convertir ese reconocimiento jurídico en una ventaja comercial real.

EL RETO ES QUE EL RECONOCIMIENTO LLEGUE AL PRODUCTOR

Calvillo lleva más de dos siglos ligado a la guayaba y su identidad difícilmente puede separarse de este cultivo. Sin embargo, el siguiente paso no está en presumir únicamente producción o tradición. Está en lograr que esos elementos se traduzcan en mayores ingresos, mejores procesos y nuevos compradores. El simposio puede aportar conocimiento, tecnología y contactos internacionales. Pero el verdadero resultado tendrá que medirse después: en cuánto crece el valor de la fruta, cuánto gana el productor y qué tan lejos logra llegar una guayaba que ya tiene nombre propio y protección oficial.