El Parlamento Europeo aprobó el Acuerdo Global Modernizado entre México y la Unión Europea, un paso que acerca la entrada en vigor de un nuevo marco comercial y económico entre ambas partes. La decisión representa un avance importante para ampliar el intercambio de bienes, atraer inversiones y fortalecer la relación con uno de los mercados más grandes del mundo. El Acuerdo Global Modernizado aún requiere la ratificación del Senado mexicano para entrar en funcionamiento, aunque el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, estimó que podría comenzar a operar durante este año. La actualización sustituirá el tratado vigente desde el año 2000 y busca responder a las necesidades actuales del comercio internacional.
El acuerdo amplía oportunidades para las exportaciones mexicanas
La Secretaría de Economía destacó que el nuevo instrumento permitirá que prácticamente todas las exportaciones mexicanas ingresen al mercado europeo con trato preferencial. Entre los sectores que podrían beneficiarse se encuentran el agroalimentario, la industria automotriz, las autopartes, la manufactura avanzada, los dispositivos médicos, la industria química y la farmacéutica. Además, productos con denominación de origen, como algunas bebidas mexicanas, también tendrían mayores oportunidades de acceso. En este contexto, el Gobierno federal considera que la actualización fortalecerá la estrategia de diversificación comercial del país y reducirá la dependencia de otros mercados internacionales.
El Acuerdo Global Modernizado también genera debate
El Acuerdo Global Modernizado ha recibido respaldo por parte del sector empresarial europeo, que considera que facilitará las inversiones y ampliará el acceso a contratos públicos en distintos estados mexicanos. Sin embargo, algunos especialistas advierten que la apertura también implica nuevos desafíos para México. Investigadores como Manuel Pérez Rocha señalan que las empresas europeas cuentan con mayores capacidades financieras y tecnológicas para competir en licitaciones públicas, lo que podría dificultar la participación de pequeños productores y empresas nacionales. Además, persisten preocupaciones sobre los mecanismos internacionales para resolver disputas entre inversionistas y Estados, debido a que podrían generar nuevos litigios contra el país.
Europa mantiene su peso como socio estratégico de México
Durante 2025, el comercio bilateral entre México y la Unión Europea alcanzó un valor de 88 mil 306 millones de dólares. Con esta cifra, el bloque europeo se consolidó como el tercer socio comercial del país y el segundo mercado más importante para las exportaciones mexicanas. Asimismo, la inversión extranjera directa procedente de la Unión Europea sumó 9 mil 887 millones de dólares, equivalente a cerca de una cuarta parte del total recibido por México ese año. Estos indicadores reflejan la relevancia económica que mantiene la relación bilateral y explican el interés por modernizar el acuerdo comercial después de más de dos décadas.
La ratificación en México será el siguiente paso
Aunque la aprobación del Parlamento Europeo representa un avance decisivo, el acuerdo todavía deberá ser analizado y ratificado por el Senado de la República para entrar en vigor. De concretarse este proceso, México fortalecería su posición como una de las pocas economías con acceso preferencial tanto al mercado de América del Norte mediante el T-MEC como al de la Unión Europea. No obstante, el impacto real dependerá de la capacidad del país para aprovechar las nuevas oportunidades comerciales sin dejar de atender los retos que implica una mayor competencia internacional y la protección de los sectores productivos nacionales.
