La inesperada decisión de la Selección de Japón de trasladar su preparación mundialista a Estados Unidos generó múltiples especulaciones a pocos días del arranque de la Copa del Mundo 2026. Diversas versiones señalaron presuntas deficiencias en las instalaciones deportivas utilizadas en Monterrey, situación que provocó cuestionamientos sobre la organización local. Ante la controversia, Gabriela Cuevas, representante de México para el Mundial, explicó públicamente las circunstancias que originaron el cambio de sede del conjunto asiático.
A través de un comunicado difundido en redes sociales, Cuevas precisó que la concentración japonesa en territorio mexicano formó parte de una gira de preparación organizada por una empresa privada independiente. Según detalló, dicha compañía asumió la responsabilidad de coordinar todos los aspectos logísticos relacionados con el viaje, incluyendo hospedaje, transporte, campos de entrenamiento y otros servicios requeridos por la selección asiática antes de su debut mundialista.
La funcionaria señaló que los problemas surgieron debido a errores operativos atribuibles exclusivamente al promotor encargado de la gira. De acuerdo con la explicación ofrecida, las instalaciones proporcionadas no reunieron las condiciones esperadas por el cuerpo técnico japonés, situación que afectó el desarrollo de las sesiones de entrenamiento. Como consecuencia, la delegación decidió trasladarse a Estados Unidos para continuar con su preparación en mejores condiciones de cara a la competencia internacional.
Cuevas enfatizó que la salida de Japón de México no guarda relación alguna con la FIFA ni con las autoridades mexicanas involucradas en la organización del Mundial. La representante destacó que el programa de preparación contratado por Japón funcionó de manera independiente a la estructura oficial del torneo. Por ello, rechazó las versiones que responsabilizan al Gobierno mexicano o al organismo rector del futbol mundial por los inconvenientes registrados durante la estancia del equipo en Monterrey.
Tras abandonar Nuevo León, el combinado japonés se instaló en Nashville, ciudad donde continuará afinando detalles para afrontar su participación en la fase de grupos. Japón abrirá su actividad en el Grupo F enfrentando a Países Bajos el próximo 14 de junio en Dallas. Posteriormente viajará nuevamente a Monterrey para medirse ante Túnez, mientras que cerrará la primera ronda frente a Suecia en territorio estadounidense.
A pesar de la polémica que rodeó su preparación, la selección japonesa mantiene intacto su objetivo de avanzar a la siguiente fase del torneo. El cuerpo técnico considera que el cambio de sede permitirá optimizar los entrenamientos y mejorar las condiciones logísticas antes de los compromisos oficiales. Mientras tanto, la salida de Japón de México continúa generando reacciones entre aficionados y especialistas, aunque las autoridades insisten en que el incidente corresponde exclusivamente a una gestión privada ajena a la organización mundialista.
