El Plan de Infraestructura Hospitalaria volvió a ocupar un espacio central durante el "Martes de la Salud" encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum. Sin embargo, las cifras presentadas por las autoridades federales fueron prácticamente las mismas que se dieron a conocer en mayo pasado, con cambios mínimos en el número de proyectos concluidos. La actualización llamó la atención porque ocurre mientras persisten cuestionamientos sobre el abasto de medicamentos, la capacidad hospitalaria y los avances reales del sistema público de salud. Aunque el Gobierno reiteró sus metas para 2030, la información difundida aportó pocos datos nuevos sobre el desarrollo del programa.
Durante la conferencia matutina, Sheinbaum afirmó que su administración destinará cerca de 181 mil millones de pesos para ejecutar 152 proyectos hospitalarios antes de concluir el sexenio. El subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo de la Secretaría de Salud, Eduardo Clark, explicó que el programa contempla la construcción de 50 hospitales, la ampliación de otros 47 y la modernización o sustitución de 55 unidades médicas. Con estas obras, el Gobierno prevé incorporar 9 mil 139 camas adicionales y elevar la capacidad nacional de 96 mil 966 a 106 mil 105 camas para finales de 2030. Las autoridades sostienen que será el mayor crecimiento en infraestructura hospitalaria registrado en décadas.
Al comparar ambas presentaciones, el Plan de Infraestructura Hospitalaria mantiene prácticamente los mismos objetivos, inversiones y proyecciones anunciadas el pasado 19 de mayo. La principal diferencia corresponde al avance reportado en las obras ya terminadas. Mientras hace dos meses el Gobierno informó que había concluido 29 proyectos con mil 320 camas nuevas, ahora la cifra aumentó a 30 proyectos y mil 474 camas en funcionamiento. Es decir, en ese periodo únicamente se añadió un proyecto más, con 154 camas adicionales. Este ajuste evidencia que las metas de largo plazo permanecen sin modificaciones, aunque el ritmo de ejecución continúa siendo un punto de seguimiento para especialistas y ciudadanos.
La reiteración de estos datos adquiere relevancia porque el fortalecimiento de la infraestructura hospitalaria representa uno de los principales compromisos del Gobierno federal en materia de salud. Al mismo tiempo, la actualización ocurre en un contexto de demandas por mejorar el suministro de medicamentos, reducir los tiempos de atención y ampliar los servicios médicos en distintas regiones del país. Por ello, más allá de los anuncios oficiales, el avance físico de las obras y su entrada en operación serán los indicadores que permitirán evaluar el cumplimiento de las metas planteadas para los próximos años.
