México y Japón dieron un paso para fortalecer su relación económica con el lanzamiento del Diálogo Económico de Alto Nivel, un mecanismo que busca ampliar la cooperación en áreas estratégicas como la economía digital, la inteligencia artificial y las cadenas de suministro. El acuerdo surgió durante la visita del ministro japonés Toshimitsu Motegi a la Ciudad de México, donde sostuvo reuniones con autoridades del Gobierno mexicano. Esta iniciativa refleja el interés de ambos países por adaptarse a los cambios tecnológicos y consolidar una agenda de colaboración que favorezca la innovación, las inversiones y el crecimiento del comercio bilateral en un entorno económico cada vez más competitivo.
Durante el encuentro, el canciller mexicano Roberto Velasco y su homólogo japonés coincidieron en la necesidad de fortalecer la relación comercial mediante proyectos de largo plazo. Además, las autoridades destacaron que el intercambio comercial entre ambas naciones alcanzó los 9 mil 900 millones de dólares durante los primeros cinco meses del año, cifra que representó un incremento del 4 % respecto al mismo periodo de 2025. Japón se mantiene como el octavo socio comercial de México y el cuarto inversionista más importante en el país. Actualmente, más de mil 600 empresas japonesas operan en territorio mexicano, principalmente en los sectores automotriz, de autopartes y electrónico, impulsadas por las ventajas del T-MEC y la cercanía con el mercado estadounidense.
La cooperación México Japón también se extendió a sectores considerados estratégicos para el futuro. Más tarde, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, se reunió con Motegi para analizar oportunidades conjuntas en energía, inteligencia artificial y las ventajas que ofrece el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT), del que ambas naciones forman parte. En este contexto, ampliar la cooperación México Japón podría traducirse en nuevas inversiones, desarrollo tecnológico y una mayor integración en cadenas globales de valor, factores que fortalecerían la competitividad de la economía mexicana y abrirían nuevas oportunidades para empresas de ambos países.
Además de los temas económicos, ambos gobiernos acordaron trabajar en proyectos ambientales. El Gobierno mexicano anunció que en los próximos meses pondrá en marcha un programa conjunto con Japón para enfrentar el crecimiento del sargazo en el Caribe mexicano, un fenómeno que ha aumentado de forma considerable durante este año y afecta al turismo, la pesca y los ecosistemas costeros. Este esfuerzo demuestra que la relación bilateral no solo busca fortalecer el comercio y la innovación, sino también atender desafíos compartidos con soluciones de largo plazo. La nueva agenda entre México y Japón podría convertirse en un referente de cooperación internacional en tecnología, desarrollo económico y sostenibilidad.
