La crisis en la FIFA escaló a un nuevo nivel después de que la UEFA notificara formalmente a Gianni Infantino sobre la obligación de conservar toda la documentación relacionada con el fallido proyecto de escisión comercial del organismo. Al mismo tiempo, la federación europea confirmó que trabaja para impulsar un candidato alternativo a la presidencia de la FIFA en las elecciones de marzo, una señal clara de que la confianza en el actual dirigente se ha deteriorado. La ofensiva llega tras la retirada de una propuesta que prometía millonarios pagos a las federaciones, pero que generó fuertes críticas por su impacto en la gobernanza del futbol mundial y por la forma en que se diseñó.
La advertencia enviada por la UEFA establece que cualquier eliminación, alteración o pérdida de documentos relevantes podría interpretarse como destrucción de pruebas si se inicia un proceso legal. Además, el organismo considera que las acciones judiciales ya resultan previsibles debido al rechazo que provocó el plan de crear una entidad privada para administrar los principales activos comerciales de la FIFA hasta 2038. Según distintos actores del futbol, esa iniciativa concentraba un poder excesivo sobre los ingresos del organismo y modificaba de manera profunda el modelo de gestión vigente. En este contexto, la retirada del proyecto no logró frenar el creciente cuestionamiento hacia la administración de Infantino.
La crisis en la FIFA también quedó reflejada en el frente político. La federación sueca confirmó que la UEFA busca reunir apoyos para presentar un candidato que dispute la presidencia en los próximos comicios, mientras varias asociaciones europeas comenzaron a revisar el respaldo que anteriormente habían expresado al dirigente suizo. La oposición también incluye a la Confederación Asiática de Futbol y a la CONCACAF, aunque Infantino mantiene una base sólida en África y conserva aliados estratégicos en Sudamérica. Esta división podría transformar una elección que hace apenas unas semanas parecía definida y abrir un escenario de negociación entre las distintas confederaciones del futbol internacional.
A pesar de que Infantino aún cuenta con respaldo en varias regiones, el panorama político cambió de forma acelerada tras la controversia. La fecha límite para registrar candidaturas vence el 18 de noviembre y la elección se celebrará en marzo en Marruecos, un país cercano a la actual administración de la FIFA. Lo que ocurra durante los próximos meses será determinante para definir el rumbo del organismo que gobierna el futbol mundial. Más allá del resultado electoral, este episodio vuelve a colocar sobre la mesa el debate sobre la transparencia, el equilibrio de poder y la necesidad de fortalecer los mecanismos de gobernanza dentro de una de las instituciones deportivas más influyentes del planeta.
