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ALERTA MÁXIMA EN GUATEMALA POR LA INTENSA ERUPCIÓN DEL VOLCÁN DE FUEGO

La erupción del Volcán de Fuego obliga a evacuar cientos de personas en Guatemala y mantiene la alerta por su creciente actividad

Pilar Chavez2 min de lectura
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ALERTA MÁXIMA EN GUATEMALA POR LA INTENSA ERUPCIÓN DEL VOLCÁN DE FUEGO

La erupción del Volcán de Fuego mantiene en alerta a Guatemala tras el incremento de la actividad volcánica que obligó a evacuar a cientos de habitantes durante la madrugada. Mientras columnas de humo, ceniza y lava alcanzaban hasta 300 metros de altura, las autoridades trasladaban a familias completas hacia albergues habilitados en distintos departamentos del país. Hasta el momento, al menos 659 personas dejaron sus hogares como medida preventiva, aunque las autoridades anticipan que el número de evacuados podría aumentar en las próximas horas debido a la evolución del fenómeno. La prioridad de los organismos de emergencia es proteger a las comunidades ubicadas en las faldas del volcán y reducir el riesgo para la población.

Las autoridades de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) informaron que la actividad del coloso continúa en aumento, por lo que mantienen vigente la orden de evacuación para las comunidades más cercanas. Hasta ahora, ocho comunidades fueron desalojadas y sus habitantes permanecen distribuidos en albergues ubicados en Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango. Además, se prevé evacuar al menos diez comunidades adicionales si la actividad volcánica continúa intensificándose. La ceniza también comenzó a extenderse hacia el suroeste del país, una situación que podría afectar cultivos, ganado y la salud de miles de personas expuestas a las partículas suspendidas en el aire.

La erupción del Volcán de Fuego también obligó al cierre de la carretera que pasa cerca del volcán y provocó la suspensión de clases en varios municipios como medida preventiva. Paralelamente, las autoridades coordinan acciones para atender a los animales que quedaron en las viviendas evacuadas, mientras insisten en que la población abandone las zonas de riesgo, incluso si decide refugiarse con familiares en lugar de acudir a los albergues oficiales. Estas medidas buscan evitar tragedias mayores en un volcán reconocido como uno de los más activos de Centroamérica, cuya actividad puede cambiar de intensidad en cuestión de horas y representar un peligro para miles de habitantes.

El Volcán de Fuego, con una altura de 3.768 metros, registra una intensa actividad eruptiva de forma periódica, lo que obliga a mantener sistemas permanentes de monitoreo. En junio del año pasado también provocó evacuaciones preventivas, aunque el recuerdo más doloroso sigue siendo la erupción del 3 de junio de 2018, cuando cientos de personas murieron y una comunidad completa desapareció bajo el material volcánico. La actual emergencia vuelve a poner a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades y evidencia la importancia de actuar con rapidez ante los avisos oficiales, ya que una evacuación oportuna puede marcar la diferencia entre un incidente controlado y una catástrofe de grandes dimensiones.