Los analistas del sector privado continúan ajustando sus previsiones para el crecimiento económico de México, con un recorte significativo en las proyecciones del Producto Interno Bruto (PIB) para el 2025. El pronóstico revisado para el primer año de gobierno de Claudia Sheinbaum es ahora de un crecimiento de 1.17%, según la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado realizada por el Banco de México (Banxico).

Esta corrección a la baja refleja el comportamiento de la actividad industrial, el estancamiento del sector servicios y la desaceleración en la producción manufacturera de enero y febrero, lo que ha profundizado el debilitamiento observado en el último trimestre de 2024. Los analistas señalan que este ajuste aún no incluye el impacto potencial de los aranceles, que podrían generar más incertidumbre y afectar la confianza e inversión en el país si el acuerdo comercial con Estados Unidos y Canadá se rompe.
Revisión de pronósticos y riesgos adicionales
El banco de inversión XP ha ajustado su previsión para el crecimiento del PIB a -0.5% para 2025, considerando solo los factores internos como la actividad industrial y los servicios. Sin embargo, los analistas advierten que este pronóstico podría empeorar si se materializan los efectos de los aranceles o si persisten las tarifas actuales. En un escenario optimista, esperan que la economía crezca un 1.9% en la segunda mitad del año, pero los riesgos a la baja son significativos.
La incertidumbre también se extiende a la relación con Estados Unidos, ya que las políticas migratorias y el impacto de los aranceles podrían afectar las remesas y las actividades económicas en ambos países. En este contexto, se observa una posible contracción de la economía mexicana en el primer trimestre de 2025, lo que podría generar dos trimestres consecutivos de crecimiento negativo, aumentando el riesgo de recesión.
Posibles ajustes por parte de Banxico
En respuesta a estos escenarios, se espera que el Banco de México (Banxico) continúe con la política de ajustes a las tasas de interés, con la posibilidad de recortes adicionales si la situación económica empeora. Sin embargo, si la economía sigue sin señales claras de recuperación en la segunda mitad del año, se podrían aplicar recortes más agresivos para estimular el crecimiento.
Este panorama se suma a las preocupaciones sobre la economía de Estados Unidos, que podría enfrentar una estanflación debido a los riesgos políticos y comerciales. Las políticas proteccionistas de la administración estadounidense podrían tener un impacto negativo en la economía global, lo que afectaría también a México.
Este contexto económico plantea grandes desafíos para el gobierno de Sheinbaum, que tendrá que hacer frente a un entorno internacional incierto y a un mercado interno que muestra signos de debilitamiento. Las próximas decisiones de política económica serán cruciales para definir el rumbo de la economía mexicana en el corto plazo.