El gobierno federal de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha dado un paso importante para proteger la salud de los ciudadanos y el medio ambiente con la creación de un nuevo decreto que busca prohibir el uso de plaguicidas dañinos en el campo mexicano. En sus declaraciones más recientes, Sheinbaum indicó que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) está trabajando en la publicación de un decreto que prohibirá una serie de plaguicidas que, a pesar de sus riesgos, aún se siguen utilizando en el país.

La mandataria destacó que, aunque el glifosato ha sido uno de los plaguicidas más discutidos en México, hay otros muchos productos que siguen permitidos y que representan una amenaza para la salud pública. “Mucho tiempo se habló en el país del glifosato, pero hay muchos otros plaguicidas que no están prohibidos en México y deben evitarse”, aseguró Sheinbaum.
En sus declaraciones, la presidenta mencionó específicamente al DDT (diclorodifeniltricloroetano), un plaguicida que, aunque casi no se comercializa en la actualidad, sigue siendo legal en el país. Este es solo uno de los productos que será incluido en la lista de sustancias prohibidas, junto con otros plaguicidas que ya están vetados en otras naciones debido a los graves daños que causan a la salud humana, la fauna y la flora. La mandataria subrayó que muchos de estos productos, aunque siguen siendo utilizados en México, ya han sido prohibidos por los gobiernos de otras naciones debido a los riesgos comprobados.
Sheinbaum también resaltó que este decreto no solo responde a preocupaciones sobre la salud pública, sino también a la necesidad de adoptar prácticas agrícolas más responsables y menos invasivas para el medio ambiente. Aseguró que la medida contribuirá a una agricultura más sostenible y menos dependiente de químicos peligrosos.
“Este es un paso muy importante hacia la protección de la salud de los mexicanos y hacia un futuro más limpio y saludable. En los próximos días, estaremos compartiendo más detalles sobre el contenido específico del decreto”, agregó Sheinbaum, asegurando que la población podrá conocer en breve qué plaguicidas estarán incluidos en la prohibición.
Este nuevo enfoque hacia el uso de plaguicidas representa un esfuerzo por parte del gobierno mexicano para alinearse con las mejores prácticas internacionales y mejorar la calidad de vida en el país, particularmente en las zonas rurales donde el uso de estos productos químicos sigue siendo una práctica común.
El anuncio fue recibido con gran apoyo por parte de organizaciones ambientales y de salud, que han estado presionando durante años para una regulación más estricta de los plaguicidas en México. Sin embargo, la implementación de este decreto también podría generar debates sobre sus implicaciones para la agricultura y los productores que dependen de estos productos químicos para controlar plagas.
El gobierno mexicano continuará trabajando para garantizar una transición hacia métodos más seguros y sostenibles, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos. La comunidad internacional también observa este avance como un paso importante en la lucha global por una agricultura más respetuosa con el medio ambiente.